Naturaleza

En 1905, una especie estuvo a punto de desaparecer: hoy son 500.000 bisontes que nutre los suelos

Esta especie, que estuvo al borde de la extinción, ahora regresa a Norteamérica para restaurar suelos degradados, demostrando la importancia de la conservación

De haber sido más de 30 millones de ejemplares a quedar reducidos a apenas unos cientos a finales del siglo XIX, los bisontes norteamericanos atravesaron una de las mayores crisis de conservación de la historia. Hoy, la especie se recupera y vuelve de manera estratégica a reservas de Estados Unidos, Canadá y el norte de México.

Su presencia no solo busca conservar al animal, sino también recuperar ecosistemas de pradera degradados. La caída de la población estuvo estrechamente relacionada con la expansión industrial de Estados Unidos.

De 30 millones a casi la extinción: la especie que vuelve a las praderas para recuperar los suelos

Con el crecimiento de las ciudades del este, la demanda de cuero aumentó de forma considerable y la piel de bisonte se convirtió en un producto muy valioso. Se utilizaba para fabricar abrigos, alfombras y otros productos, mientras que la caza comercial redujo las enormes manadas de esta especie que durante siglos habían dominado las Grandes Llanuras.

Cuando la especie estaba al borde de desaparecer, un pequeño grupo de ganaderos, científicos y comunidades indígenas comenzó a proteger a los ejemplares que quedaban. En 1905 se creó la American Bison Society, una organización dedicada a recuperar la especie. Al mismo tiempo, la población que había logrado sobrevivir en el Parque Nacional de Yellowstone se convirtió en una de las bases para los posteriores programas de repoblación. El resultado de esos esfuerzos fue significativo.

¿Cómo estos animales restauran los suelos?

De los pocos cientos de bisontes que quedaban en libertad a comienzos del siglo XX, la población norteamericana se recuperó hasta cientos de miles de ejemplares. En 2026, las estimaciones sitúan la población total de bisontes de América del Norte entre 450.000 y 500.000 animales. La mayoría se encuentra en establecimientos comerciales, mientras que entre 30.000 y 40.000 viven en estado salvaje o bajo manejo de conservación en reservas y territorios gestionados por comunidades indígenas de Estados Unidos, Canadá y México.

Su capacidad para modificar el ecosistema en el que vive. En las praderas secas, la falta de vegetación puede favorecer la formación de una superficie compacta que dificulta la infiltración del agua y el crecimiento de nuevas plantas. Un bisonte adulto puede acercarse a una tonelada de peso y, al desplazarse, sus pezuñas ayudan a romper esa superficie y remover el suelo.

La alimentación de este animal también forma parte de este proceso. Los bisontes consumen grandes cantidades de pastos y, mediante sus excrementos y orina, devuelven nutrientes al terreno. El estiércol aporta materia orgánica y nutrientes como nitrógeno y fósforo, favoreciendo la actividad de microorganismos del suelo y contribuyendo al reciclaje de nutrientes.

Además, su comportamiento de pastoreo es diferente al de los animales domésticos utilizados en sistemas ganaderos intensivos. Los bisontes se desplazan constantemente en busca de alimento y consumen principalmente la parte superior de los pastos, mientras que sus movimientos y períodos de pastoreo permiten que distintas zonas de la pradera tengan tiempo para recuperarse.

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