Buenas noticias es lo que muchos están esperando encontrar en tiempos en los que el coronavirus ataca a todo el mundo. En medio de tantas cifras agobiantes y una salida paulatina del aislamiento que en muchos países se extiende, es importante encontrar buenas noticias que ayuden a afrontar este momento con optimismo.
Los primeros países sin casos activos de coronavirus
Nueva Zelanda y el Estado del Vaticano se han declarado libres y sin rastro del virus en sus respectivos territorios. El Ministerio de Salud de Nueva Zelanda anunció este lunes que no hay casos activos registrados de COVID-19, después de que la última paciente, una mujer de Auckland, no haya mostrado síntomas en las últimas 48 horas.
Lo mismo ha ocurrido en la sede vaticana, donde la última persona diagnosticada en las últimas semanas dio negativo.
Durante la pandemia, el Vaticano adoptó estrictas medidas de seguridad para garantizar la salud de sus más de 5.000 trabajadores y tuvo 12 casos positivos de coronavirus, pero ningún fallecimiento.
Por otra parte, la evolución entre los países vecinos mantiene un ritmo muy favorable.
Producirán 2.000 millones de dosis de la vacuna de Oxford
El gigante farmacéutico británico AstraZeneca prevé iniciar la producción de 2.000 millones de dosis de una vacuna contra el coronavirus el próximo septiembre. Todo depende de que los ensayos resulten exitosos.
La compañía se ha asociado con la Universidad de Oxford para fabricar dosis antes de buscar la aprobación final. "Seguimos por el buen camino. Estamos empezando a fabricar la vacuna y tenemos que tenerla lista para su uso en el momento de recibir los resultados", dijo el director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot. "Tendremos los datos a finales de agosto, así que en septiembre deberíamos saber si disponemos de una vacuna efectiva o no."
La empresa anunció esta semana que había llegado a acuerdos con la Coalición para Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI), Gavi the Vaccine Alliance y el Instituto del Suero de la India para duplicar la capacidad de producción de la vacuna COVID-19 hasta 2.000 millones de dosis.
Además, AstraZeneca ha establecido cadenas de suministro específicas para Europa, Estados Unidos, India y también está estudiando la posibilidad de establecer la producción en China. "Estamos fabricando en riesgo, ya que esa es la única manera de tener la vacuna cuanto antes en el caso de que funcione", añadió.
La Universidad de Oxford comenzó los ensayos iniciales de su vacuna con cientos de voluntarios en abril, y ahora los está ampliando a 10.000 participantes. Los investigadores anunciaron esta semana que también comenzarán pruebas a mediados de junio en Brasil ya que la tasa de infección viral es creciente mientras que la del Reino Unido disminuye.
Tecnología para eliminar el virus en ambientes cerrados
Los españoles Miguel Ángel Garat y Pablo Fernández, afincados en Shanghai, crearon DuctFIT, una tecnología de purificación de aire que elimina el 99,99% de los virus en lugares cerrados como oficinas, hoteles y hospitale.
Los también responsables de la empresa CleanAir han logrado eliminar de forma eficaz y definitiva virus y bacterias, tanto en el aire como en superficies (maderas, metales, tejidos o plásticos), siempre compatible con la presencia de personas, ya que no se utilizan productos químicos nocivos para la salud como el ozono, el cloro o incluso los rayos ultravioletas.
La empresa va a iniciar ensayos clínicos con humanos, para comprobar si además de eliminar los virus en aire y superficies, puede también ayudar a pacientes ya contagiados, favoreciendo y acelerando su recuperación y reduciendo los tiempos de hospitalización, ayudando a reducir los colapsos en los hospitales, salvar vidas y reducir contagios en el personal médico.
Analizan los anticuerpos producidos por las vacas
Las vacas genéticamente modificadas pueden convertirse en generadoras de anticuerpos contra el coronavirus según un informe respaldado por el Centro Pulitzer que adelanta que los primeros ensayos clínicos comenzarán en los próximos días. Así lo anuncia la revista Science Magazine.
"Esto es muy prometedor", dijo Amesh Adalja, un médico de enfermedades infecciosas de la Universidad Johns Hopkins. En lugar de ratones la compañía SAb Biotherapeutics de Sioux Falls, Dakota del Sur (EEUU) utiliza vacas lecheras a las que altera genéticamente para que ciertas células inmunes lleven el ADN que permite a las personas producir anticuerpos.
La sangre de las vacas puede contener el doble de anticuerpos por mililitro que la sangre humana y eso permite a los animales fabricar grandes cantidades de anticuerpos para uso humano contra una proteína patógena que se les inyecta.
"Las vacas se utilizan como un biorreactor gigante", dijo el inmunólogo viral William Klimstra de la Universidad de Pittsburgh, que ha estado analizando la potencia de los anticuerpos fabricados por bovinos.
Cada mes, una vaca puede producir suficientes anticuerpos como para tratar a varios cientos de pacientes.
