En el borde más occidental de América del Sur hay un país que no se termina de entender si uno lo mira solo desde la tierra. Su forma es una línea larga y estrecha. A través de los años, Estados Unidos y China lo miran con más atención por su plataforma marítima vital.
El país de América del Sur con una ruta marítima clave para China y Estados Unidos: no es el canal de Panamá
Este país de América del Sur posee una vasta extensión marítima que es vital para el comercio de China y Estados Unidos, desafiando la relevancia del canal de Panamá.
Su primera impresión engaña. Este país de América del Sur no es solo una franja continental. Es, sobre todo, una nación que se expande hacia el mar y que llama la atención de China y Estados Unidos por su vasta y estratégica plataforma marítima.
Chile: un gigante marítimo clave para China y Estados Unidos
Chile administra un espacio marítimo que multiplica varias veces su superficie terrestre. Su territorio continental ronda los 756.000 km², pero su Zona Económica Exclusiva supera los 3,6 millones de km². En términos simples, este país de América del Sur, posee casi cinco veces más océano que tierra. Esa inversión de proporciones redefine su identidad geográfica, económica y estratégica.
Este océano no es un vacío azul. Es una infraestructura natural por donde circula una parte importante del comercio global. Chile se abre directamente al océano Pacífico, una de las rutas más activas del planeta, donde se conectan las economías de América del Sur con Asia. Y en ese eje, China ocupa un lugar central. Es el principal socio comercial del país, absorbiendo una gran parte de sus exportaciones, especialmente cobre, litio, frutas y productos forestales.
¿Por qué el sur de Chile es vital para China y Estados Unidos?
En el sur de Chile, en la zona del Estrecho de Magallanes, hay un puerto y corredor marítimo que se ha vuelto estratégico para el mundo. Por ahí pueden pasar barcos que conectan el Atlántico con el Pacífico sin depender del Canal de Panamá, que hoy enfrenta saturación y problemas de capacidad.
Además, la zona es clave por su cercanía con la Antártida, donde hay investigación científica y posibles recursos futuros. También Chile impulsa proyectos de hidrógeno verde en la región. Por eso, Estados Unidos y China miran este punto con interés-
China ha mostrado interés en invertir en infraestructura portuaria en el sur de Chile, porque le permitiría fortalecer su presencia en una zona clave del comercio global. También se ha discutido la posibilidad de que inversionistas extranjeros participen en mejorar o desarrollar infraestructura portuaria en el extremo sur de Chile, donde hoy la capacidad es limitada para grandes barcos.
Se materializa en rutas marítimas constantes que parten desde puertos como San Antonio o Valparaíso y cruzan el Pacífico hasta los grandes centros industriales asiáticos. Ese trayecto, silencioso y continuo, sostiene una parte clave del equilibrio económico chileno.
Pero el valor del mar de Chile no se limita al comercio. También concentra biodiversidad única gracias a la corriente de Humboldt, una de las más productivas del mundo, y proyecta al país hacia zonas estratégicas como la Antártida y los pasos australes, donde destacan el Estrecho de Magallanes y el Canal Beagle.






