Vecinos y familiares de los barrios Ceferino y José Hernández de San Carlos se reunieron en la tarde de este martes para pedir justicia por las muertes de Mariana Salinas (29), Romina Lazcano (29) y su hija Luana Lazcano (6), quienes fallecieron el lunes luego de ser atropelladas por un hombre que conducía en un importante estado de ebriedad. Se vivieron momentos de mucho dolor y bronca.
Bronca y dolor en la marcha por la tragedia en San Carlos

Bronca y dolor por la muerte de dos mujeres y una pequeña. Foto: Gerardo Tejeda.
Foto: Gerardo TejedaDos jóvenes madres y la hija de una de ellas murieron en la tarde del lunes cuando andaban en bicicleta por la calle San Martín de Eugenia Bustos junto a otras tres personas. Gabriel Paco las embistió con su vehículo pasadas las 20. El hombre huyó corriendo del lugar pero, al ser detenido, se constató que tenía cuatro veces más alcohol en sangre que lo permitido. Este miércoles sería imputado por el hecho.
Con velas y gran pesar se reunieron en distintos puntos del departamento vecinos, amigos y familiares que colocaron velas en su memoria. Hasta uno de los puntos de encuentro llegó el padre de Romina y abuelo de Luana, quien ahora estará a cargo de la otra de las hijas de las víctimas. El hombre debió ser retirado del lugar debido a su estado de angustia.
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"Es un dolor inmenso lo que siento porque era personas increíbles. Ellas eran muy amigas, siempre estaban juntas", indicó Vanina, una de las más de 100 personas que se convocaron en una intersección de Eugenio Bustos.
Lautaro Korein, testigo de los hechos, narró a El Siete que se encontraba viendo televisión cuando escuchó el estruendo de vidrios y salió de su vivienda con la seguridad de que había ocurrido un accidente. "Una vecina gritaba y los hijos de las chicas también. Paramos el tránsito y le tomé el pulso a Romina", detalló el hombre. Los gritos de la hija más chica de Romina fue la que alertó que su hermana estaba dentro del zanjón. En ese momento, Lautaro decidió tirarse a buscarla pero Luana había fallecido.
Lautaro agregó que ya son tres los accidentes que han ocurrido en el lugar debido a que los autos y camiones pasan a alta velocidad por ese camino.
En tanto, Paco todavía no fue imputado debido a que los fiscales todavía intentan establecer si el hombre fue advertido sobre el estado de ebriedad en el que se encontraba y su incapacidad para manejar. Este dato ayudaría a la Justicia a establecer si se trató de un homicidio simple con dolo eventual cuya pena va de los 8 a los 25 años, o de un homicidio culposo agravado -por manejar borracho- con penas de 3 a 6 años.