Desde el 2016, Mendoza registra un verdadero boom en el sector cervecero. Hasta el momento hay 25 bares de expendio de cerveza artesanal en la Ciudad pero se espera que con la llegada de una nueva temporada alta en septiembre se sumen más locales al rubro.
El interés por esta actividad se ha visto fuertemente incrementado en los últimos tres años y, durante 2016, se llegaron a realizar 50 consultas por semana sobre los requerimientos para obtener la habilitación, según consta en los registros de la Dirección de Comercio de la Municipalidad de Capital.
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Actualmente, los bares o patios cerveceros están concentrados, en su mayoría, en las calles Arístides Villanueva y Juan B. Justo. Esta última se ha convertido en un nuevo polo gastronómico y nocturno que ofrece una alternativa para quienes prefieren no lidiar con el gran número de personas que se agolpan en la remozada Arístides.
"Apuntan a públicos distintos”, indicó Pedro Dantiacq, director de Comercio de Capital y agregó: “En Juan B. Justo se ha apuntado más hacia la oferta gastronómica y los locales son más grandes, por lo tanto no tenemos tanta ocupación de las veredas".
La fecha en la que comenzó un interés especial hacia este tipo de emprendimientos coincide con la puesta en marcha de la Cámara de Cerveceros Artesanales de Mendoza (CAMCA). Martín Besega, presidente de la entidad, señaló que en los inicios contaban con 15 o 20 socios pero ahora superan los 100.
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Tras la explosión inicial, desde la Municipalidad de Capital aseguraron que durante 2018 se estabilizó la expansión de comercios dedicados al expendio de cerveza para ser consumida en el lugar.
Desde la CAMCA, en tanto, encuentran un freno más marcado en marzo del 2019. Sin embargo, tienen en cuenta la baja estacional y esperan que se sumen nuevos locales para la temporada alta que se inicia en septiembre con la llegada de los primeros calorcitos.
“Hubo una caída en el consumo a partir de abril, pero tampoco es una cosa de locos. Empezamos la temporada alta en un mes y las perspectivas son de crecimiento. Es obvio que la situación económica no ayuda, de todas formas, esperamos tener un consumo superior al del año pasado”, aseguró Besega.
El sector, en tanto, no está ajeno a las cimbronazos de la macroeconomía: "Estamos muy justos con los costos. Para quienes utilizamos alguna materia prima importada, el último aumento del dólar ha sido muy duro", evaluó el referente del sector.
La cerveza como alimento
"Hay que terminar con ese mito de que esto es un negocio en negro. La cerveza es un alimento y está regulada por el Código Alimentario Argentino, es decir, quien quiere producirla y comercializarla debe cumplir con la normativa del código y las disposiciones municipales", explicó el productor y diferenció entre quienes lo realizan por hobby y quienes han comenzado un negocio.
Según Besega, producir cerveza de forma artesanal "es un viaje de ida" y arengó a quienes desean comenzar con esta actividad a animarse: "Al que quiera hacer cerveza para él o para compartirla con amigos, le digo que es una actividad terriblemente gratificante". De todas formas, alertó hacia aquellos que no desean habilitarse y "siguen vendiendo en la calle".
Sin intención de pelearse con el vino
Desde la cámara de cerveceros artesanales admiten que están al tanto sobre las alarmas que se han prendido en el sector vitivinícola sobre la pérdida de terreno frente a la cerveza pero aseguran que ambos productos pueden convivir.
"El vino y la cerveza son completamente distintos pero complementarios. Existen momentos de consumo diferentes. Sabemos que desde el sector vitivinícola se está trabajando para que su ocasión de consumo se asimile a la de la cerveza y eso está buenísimo", indicó Besega y celebró que el vino tirado gana terreno en los bares y eso aumenta la diversidad para el público.
"No tenemos planteado una competencia, al contrario, sabemos que somos una provincia vitivinícola y el 80% de los mendocinos estamos ligados de una u otra forma a esta actividad. No tiene ningún sentido esa pelea", destacó.
