El inusual accidente en el que un camión cayó en un pozo en Maipú generó un contrapunto entre el municipio y AYSAM, en el que la prestadora del servicio de agua y cloacas deslindó responsabilidades al negar que haya colapsado el colector.
Respecto al episodio por el que el pavimento de calle Alsina cedió produciéndose un socavón donde se incrustó el camión de gran porte, desde el municipio de Maipú inicialmente lo habían atribuido a una suerte de fractura de la red.
Sin embargo, AYSAM aseguró haber realizado un "análisis técnico" de lo ocurrido en el lugar. Y luego de negarlo, lo atribuyó a varios factores.
"Es incorrecto decir que se ha producido un colapso del colector cloacal. La infraestructura de la red se encuentra íntegra. El hundimiento no fue por rotura de la cañería principal sino por una conjunción de factores externos y climáticos" señalaron.
Qué provocó el pozo en el que cayó el camión, según AYSAM
Al cabo del análisis de lo ocurrido, desde el área técnica concluyeron en que el socavón que casi "se tragó" al camión resultó provocado por tres factores, entre los que está el peso del equipo (unas 25 toneladas).
En cuanto al factor climático, mencionaron una "sobrecarga" de agua por la tormenta del domingo 15 por la mañana.
"El ingreso de caudales pluviales ajenos al sistema cloacal generó una presión extraordinaria, provocando una filtración de líquido entre la losa y el fuste de la boca de registro (BR)", explicaron no sin mencionar la "vulnerabilidad del terreno".
Al respecto, señalaron que la filtración de la abundante agua de lluvia "se desplazó hacia una excavación de una intervención anterior, afectando la compactación del suelo, ya debilitado por la humedad".
Lo que para AYSAM terminó de provocar la grieta en la calle y el hundimiento fue la excesiva carga externa. Es decir, los 25.000 kilos transportados por el camión, una carga demasiado pesada "que excedió la capacidad de soporte del suelo".
El "plan de remediación inmediato" de AYSAM
Por lo pronto, el equipo técnico de Aguas Mendocinas (AYSAM) seguía en la tarde de este lunes abocado a reacondicionar el lugar para la normalización del tránsito en esa arteria de Maipú. Un plan de remediación en cuatro etapas.
El primer paso fue despejar el material afectado y limpiar la zona de intervención. Y, acto seguido, el sellado de la boca de registro, una impermeabilización "para evitar futuras filtraciones".
Lo que resta ejecutar es la estabilización, ni más ni menos que colocar cemento alrededor de la estructura para asegurar la firmeza del terreno. Y finalmente la compactación final, para que los vehículos puedan volver a transitar en forma segura.






