En medio de la más grave crisis mundial que ha enfrentado la aviación civil, con despidos masivos y declaración de quiebras de muchas aerolíneas del mundo, en Mendoza la rivadaviense Aerotec, busca “reinventarse y ser útiles al nuevo mercado”.
Te puede interesar: Aumento a AUH, jubilados y SUAF| ANSES: cuánto cobro en junio 2020
Desde el ensamble de aeronaves, pasando por la escuela de vuelo y terminando el una amplia variedad de servicios aéreos, la compañía ha sufrido el impacto de la cuarentena por la pandemia, como todos.
Aún así los hermanos Diego, Mario y José Cardama, titulares de Aerotec, dicen que “la situación es complicada, pero no hay que pensar en los obstáculos sino en la forma de reinventarse, buscarle la vuelta y salir adelante”, dijeron.
El decreto provincial 620, firmado por el gobernador Rodolfo Suarez este fin de semana, trajo cierto alivio a la actividad debido a que permite el entrenamiento de pilotos y la reparación y mantenimiento de aeronaves, entre otras cosas.
Mario Cardama contó que “estábamos realizando solo lo que estaba autorizado y declarado como actividades esenciales, que es el trabajo aéreo que realizamos para Iscamen e YPF, por ejemplo”.
Pero, hasta ahora, la instrucción de pilotos estaba paralizada. “Hasta el domingo teníamos solo tres aviones volando, cumpliendo con esas tareas esenciales. Ahora, cumpliendo con los protocolos, podemos reactivar el entrenamiento y la instrucción de vuelo”, dijo Mario Cardama, y acotó que “estamos viendo una lucecita. Creemos que hay que acostumbrarse a convivir con esto, adaptarnos y avanzar, sin pelearse ni andar negando la realidad y chocándose con las paredes”.
La fábrica
Aerotec es, además, representante oficial de las internacionales Thrush Aircraft Inc. y de Costruzioni Aeronautiche TECNAM, siendo así una de las principales empresas de ensamblado de aeronaves en Latinoamérica.
Diego Cardama, responsable de esta área de Aerotec, dijo que “la fábrica está frizzada, podría decirse. Tenemos una inercia de trabajo anterior, una cola, ya que la actividad venía bien antes de esto. Durante la cuarentena no vendimos nada. Estamos apuntando a terminar con los trabajos pendientes y entregar algunos aviones, apenas se pueda”.
-¿Cómo imaginan que será la salida de la cuarentena para ustedes?
-Hasta antes de la cuarentena, la industria aeronáutica en el mundo tenía una necesidad de personal calificado, con una tasa de crecimiento de entre el 8% y 10 % anual del tráfico aéreo mundial y se preveía que ese ritmo continuara, a tal punto que había una gran demanda de pilotos en todo el mundo. Ahora es exactamente al revés. Ahora sobran, hay despidos masivos, empresas en quiebra, mano de obra desocupada. Esta es la realidad actual. Desapareció la demanda.
Diego Cardama sostuvo que “creemos que esto se normalizará en un par de años y podría volver a niveles parecidos a los anteriores a la pandemia”.
Contó que “hoy las aerolíneas trabajan sobre distintos protocolos, pensando en diferente ubicación de los asientos, acrílicos entre pasajeros y otras alternativas posibles” para cuando se comience a regresar a la normalidad.
Sostuvo que, antes de la cuarentena, “vendíamos el 60% de nuestras aeronaves a escuelas de vuelo y un 40% a usuarios particulares. Estamos previendo que esto va a cambiar y que las escuelas bajarán y quizás el pedido de privados aumente, porque volar en aerolínea va a ser más caro que antes y con más demoras. Además el traslado por tierra será complejo, por los protocolos de cada provincia y esto, en el mundo de la aviación general, tendría un beneficio”.
Cardama ejemplificó esto: “Nos llamó un cliente de Buenos Aires, que tiene campos en Bahía Blanca. Contaba que en una aeronave como la nuestra hace 700 kilómetros de ida y otros 700 de vuelta en un día, viajan dos personas, sin tener que detenerse en ningún lado y sin contacto con nadie, por lo que evita así cualquier riesgo y dificultades de traslado”, por lo que sostuvo que “tenemos que reinventarnos y ser útiles a ese mercado”.
Lo que habilitó Mendoza
El Decreto 620, habilitó, en el punto 2 , la “actividad y servicio de mantenimiento y reparación de material rodante ferroviario, embarcaciones, buques y aeronaves” y en su punto 4 la “actividad de entrenamiento de pilotos”.
El Decreto dice, en sus partes esenciales:
Protocolo para la actividad de entrenamiento de pilotos, a través de vuelos privados, en aeroclubes y en escuelas de vuelo, con la finalidad de sostener los estándares de instrucción y de seguridad operacional.
Comprende a:
- Los explotadores de aeronaves públicas y privadas de aviación general que se encuentren basados u operen dentro del ámbito territorial de la provincia de Mendoza, incluyendo particulares, aeroclubes y organismos oficiales aeronáuticos.
- Los explotadores de Centros de Instrucción de Aviación Civil, empresas de Transporte Aéreo No Regular y empresas de Trabajo Aéreo certificados por la Administración Nacional de Aviación Civil que se encuentren basados u operen dentro del ámbito territorial de la provincia de Mendoza.
- Los explotadores de talleres aeronáuticos de reparación habilitados por la autoridad aeronáutica que deban proveer servicios técnicos de mantenimiento programado, preventivo o correctivo a las aeronaves autorizadas a operar por la Administración Nacional de Aviación Civil, que se encuentren basados en el ámbito territorial de la provincia de Mendoza.
Será responsabilidad del propietario de la aeronave pública o privada, de la Comisión Directiva de los Aeroclubes y de las Gerencias de Operaciones de empresas de Mantenimiento Aeronáutico, Trabajo Aéreo y Transporte Aéreo No Regular basadas en la Provincia de Mendoza ajustarse al cumplimiento de las disposiciones del presente Protocolo, así como informarlo en forma fehaciente a sus dependientes, operarios o asociados.
El protocolo alcanza a todas aquellas personas que ingresen al perímetro de un aeródromo público o privado, aeropuerto o helipuerto de la provincia de Mendoza con el propósito de realizar las actividades de vuelo o mantenimiento de aeronaves autorizadas por el Gobierno nacional.
Queda comprendido en el protocolo el personal que realice actividad de vuelo y aquel estrictamente necesario para proveer el soporte funcional, administrativo o técnico para el desarrollo seguro de la actividad (técnicos, mecánicos, despachantes, administrativos, etcétera).
Los alumnos o asistentes no empleados deberán asistir según su DNI.


