La presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Beatriz Cucchi, aseguró que en los últimos meses creció el 50% el número de consultas de los pacientes por la droga semaglutida para bajar de peso en las farmacias.
Aumentaron 50% en la provincia las consultas por la pastilla para adelgazar
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Beatriz Cucchi, aseguró que en los últimos meses también creció el número de recetas con esta droga para inhibir el hambre

Hay un furor por la semaglutida, la pastilla para bajar de peso, que se vende a un precio más económico desde que se fabrica en Argentina.
Foto: Axel LLoret/ UNOLa tendencia va acompañada por un incremento de las recetas por parte de los médicos y los nutricionistas que las indican en los régimenes para bajar de peso, aunque depende del paciente y de las características de un plan nutricional.
Cucchi que recientemente asumió al frente de la entidad de los farmacéuticos dio cuenta del fenómeno y de la efectividad de la droga en su versión inyectable, más que la pastilla.
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La especialista además recalcó que hay todo un fenómeno sobre todo en los jóvenes que hacen las consultas y buscan asesoramiento en el profesional de confianza.
“Lo que nosotros le decimos, es que esta pastilla la debe recetar un profesional de la salud. Tiene todo un protocolo y lleva el aval de un médico o nutricionista. Pero sí, desde hace unos meses aumentaron mucho las consultas”, confió la farmacéutica.
Cómo se vende la pastilla para adelgazar
Cucchi indicó que "las presentaciones en comprimidos vienen de 3, de 7 y de 14 miligramos. Y en inyectable vienen de 0,25; 0,5 y 1. Lo que tenés que tener en cuenta es que siempre en el inyectable, su absorción es muchísimo mayor a la del comprimido".
Y continuó: "El comprimido, por ejemplo, el de 3 miligramos por 30, está en 270 mil pesos y el inyectable de 0,25 está en 98.700 pesos".
La profesional explicó que esta píldora se difundió más en los últimos meses porque su presentación es más económica desde que un laboratorio argentino la vende.
Algunas obras sociales lo aceptan o prepagas y otras con autorización de la obra social según la patología.
En las farmacias se está viendo mucho cómo personas con obesidad inician y acompañan sus tratamientos con este complemento, que se agrega a la dieta y al deporte.
Un complemento que no hace milagros
El médico Fabián Berducci indicó a UNO en una entrevista reciente que ya se está medicando con semaglutida, una pastilla que actúa retrasando la digestión e inhibiendo el hambre en el paciente.
Lejos de ser una píldora milagrosa, el profesional recalcó que no es para todos los pacientes, sino que se debe tener en cuenta su historial de salud, si tiene comorbilidades y si cuenta con una estructura física acorde para iniciar este proceso.
Los chequeos previos son fundamentales, como el acompañamiento de todo un equipo de profesionales, integrado por médicos, psicólogos y nutricionistas. Hay personas que tienen enfermedades de base para los que no está recomendado su uso, según los expertos.
El gasto calórico es fundamental para ver los progresos de la semaglutida, que actúa dando sensación de saciedad y retardando el tiempo entre comida y comida.
En tal sentido, Cucchi resaltó: "El médico prescribe la inyección más que el comprimido. El comprimido generalmente es el de mayor interés en la pregunta del paciente".