El sector gastronómico teme que el 50% de los bares y restaurantes de Mendoza cierren sus puertas definitivamente debido a la crisis económica que se vive como consecuencia de la pandemia por coronavirus. Aseguraron que cerrar los bares nuevamente como medida de prevención no es la solución.
Fernando Barbera, presidente de la Asociación empresaria, hotelero, gastronómica y afines de Mendoza, indicó a Radio Nihuil: “El gobernador tendrá que tomar medidas y los bares están en la mira, pero la verdad que castigar a una actividad económica no me parece que sea la solución. Buenos Aires tiene los bares cerrados hace 130 días y los casos se siguen multiplicando”.
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“La opinión principal la tiene el comité, nosotros opinamos algo desde atrás, colaboramos con ideas para seguir cuidándonos, pero nos atenemos al comité”, señaló Barbera y agregó que evalúan “que no sea una cuestión de bares sino de edad, que los menores de 24 no puedan salir de noche”, ya que informes indicaron que uno de los problemas de la transmisión del coronavirus ocurre por las juntadas de jóvenes.
Además, Barbera dijo que el otro problema que hay es “la informalidad sobre la formalidad. El tipo que tiene un bar que mete 200 personas y no cumple las reglas, es informal, y el que trabaja bien se comería un garrón por el que trabaja mal”.
Además Barbera planteó otra alternativa: “Cerrar los bares más tarde, porque cuando pones menos horario agrupas más a la gente. Es un tema que lo venimos diciendo, pero la hay sensibilidad opinión pública, hay gente que está asustada y parece que das más libertad, pero es al revés porque a las 23 se van todos juntos, pero si cerrás a la 1 la gente se va más tranquila y más por separado. Hasta se podría poner horario de estadía como un máximo de 2 horas y media, mejorar el protocolo, pero no creo que la solución sea generar más desempleo”.
Dijo que los bares y restaurantes están trabajando a pérdida: “Los restoranes con el 50% de capacidad y el cierra a las 23, las ventas están en un 25% de las ventas habituales, y en las bodegas trabajan bien los fines de semana, pero entre semana no, por lo cual las venta también son bajas respecto a épocas anteriores”.
“Estamos trabajando a pérdida, nos alcanza para pagar lo que tenemos que pagar de sueldos, completar el ATP y los 7 días de proveedores, lo demás es todo pérdida, ingresos brutos, inmobiliario, derechos intelectuales”, indicó el empresario.
Respecto a los hoteles, la situación es muy complicada, debido a que la mayoría están cerrados. “Ahí es pérdida total, hay algún hotel abierto para sanitario con tarifas que son muy bajas y están muy complicados porque ahí el tema de inmobiliario es muy alto, por eso estamos hablando con la provincia el tema de la condonación de impuestos porque no se puede trabajar”.
Barbera agregó: “Por ahora estamos peleando la ley de emergencia nacional que es lo que más nos apoyaría porque es donde están las cargas impositivas más altas, el iva, impuesto a las ganancias, las cargas patronales. Con la provincia hablamos sobre los ingresos brutos, el mobiliario”.



