Cuando el ex presidente se fue a México, ellos se encontraban en la ciudad de Copacabana.
"Estuvimos en la casa de una mujer campesina que lloraba con lo que ocurría, nosotros nos pusimos muy mal. Al otro día, nos fuimos de Bolivia".
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Valle Sagrado, Perú
Después de esa experiencia, se fueron a recorrer Perú: el Cuzco, el Valle Sagrado, Lima y continuaron subiendo, hasta llegar a Ecuador. Fue cuando las cosas comenzaron a complicarse.
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Valle Sagrado, Cuzco, Perú
La noticia de la pandemia
En marzo, el lugar en el mundo de Ornella e Ismael era un camping en Baños.
"El pueblo es pequeño, como de 20.000 habitantes, esta ubicado entre la selva y la sierra, al oriente de Quito, como a tres horas de esta ciudad.Como era un pueblo tan pequeño, no se veía tanto ajetreo, así es que tardamos en enterarnos de lo que sucedía". "El pueblo es pequeño, como de 20.000 habitantes, esta ubicado entre la selva y la sierra, al oriente de Quito, como a tres horas de esta ciudad.Como era un pueblo tan pequeño, no se veía tanto ajetreo, así es que tardamos en enterarnos de lo que sucedía".
Al mismo tiempo que se enteraban lo que ocurría, comenzaron a cerrar las fronteras.
"De repente nos dimos cuenta de que ya no podíamos volver, también estábamos imposibilitados de trabajar". "De repente nos dimos cuenta de que ya no podíamos volver, también estábamos imposibilitados de trabajar".
Esos fueron días muy duros, según relata la artesana, en los que les costó sobrellevar la realidad cotidiana.
"Compartimos estos 50 días de confinamiento con amigos de otros países, no todos en la misma situación pero si con el mismo sentimiento de incertidumbre y temor por todo lo que estaba pasando.Todo se iba poniendo cada vez más difícil, y necesitábamos apoyo, algunos económico y otros emocional. Nosotros tuvimos de los dos" "Compartimos estos 50 días de confinamiento con amigos de otros países, no todos en la misma situación pero si con el mismo sentimiento de incertidumbre y temor por todo lo que estaba pasando.Todo se iba poniendo cada vez más difícil, y necesitábamos apoyo, algunos económico y otros emocional. Nosotros tuvimos de los dos"
Comenzaron entonces los trámites con la embajada Argentina en Quito, lo primero fue una ayuda en alimentos.
"Nos la dieron a través de la Alcaldía de Acción Social de Baños de Agua Santa. Nos dieron una caja con alimentos, que nos vino muy bien y se la ofrecieron a otros argentinos que estaban en la misma condición que nosotros". "Nos la dieron a través de la Alcaldía de Acción Social de Baños de Agua Santa. Nos dieron una caja con alimentos, que nos vino muy bien y se la ofrecieron a otros argentinos que estaban en la misma condición que nosotros".
La esperanza
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Trabajando en Ecuador, junto a otros artesanos
Desde que Ornella y su pareja fueron contactados por personal de la Embajada Argentina en Ecuador para avisarles que había una posibilidad de regresar al país, hasta el viaje de retorno, pasaron apenas tres días.
"Nos dijeron que habría un vuelo de repatrio, que partiría durante la semana, pero no nos confirmaron nada, porque no era seguro, ya que había otra gente a la que tenían que trasladar con más urgencia." "Nos dijeron que habría un vuelo de repatrio, que partiría durante la semana, pero no nos confirmaron nada, porque no era seguro, ya que había otra gente a la que tenían que trasladar con más urgencia."
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El Hércules C-130 que trajo a los argentinos varados en Ecuador, desde Guayaquil a Buenos Aires.
Sin embargo, la duda se disipó pronto: volvieron a recibir un llamado de la Embajada, confirmando que saldrían desde Baños el miércoles 29 de abril por la noche, rumbo a Guayaquil, y de allí a Buenos Aires.
"Todo fue perfectamente coordinado, llegamos a Guayaquil en un minibús que nos trasladó desde Baños de Agua Santa, fue un viaje largo, de diez horas. Cuando llegamos, encontramos el aeropuerto vacío, sólo para recibirnos a nosotros, los argentinos. Éramos 60 personas que llegábamos desde distintos lugares de Ecuador, Toda una perfecta organización y atención, supieron tratarnos y calmar nuestra gran ansiedad con paciencia, supieron explicarnos una y otra vez nuestras dudas, tuvieron un trato muy amable con todos los que viajábamos". "Todo fue perfectamente coordinado, llegamos a Guayaquil en un minibús que nos trasladó desde Baños de Agua Santa, fue un viaje largo, de diez horas. Cuando llegamos, encontramos el aeropuerto vacío, sólo para recibirnos a nosotros, los argentinos. Éramos 60 personas que llegábamos desde distintos lugares de Ecuador, Toda una perfecta organización y atención, supieron tratarnos y calmar nuestra gran ansiedad con paciencia, supieron explicarnos una y otra vez nuestras dudas, tuvieron un trato muy amable con todos los que viajábamos".
Ornella PionettiArtesana mendocina, repatriada desde Ecuador
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Ornella e Ismael de regreso en Mendoza
Ornella cuenta que el viaje de regreso fue único e inolvidable.
Volver a casa
"Ahí veníamos todos juntos: niños, grandes, viejos. Distintas realidades pero un mismo deseo: volver a casa para estar más tranquilos" "Ahí veníamos todos juntos: niños, grandes, viejos. Distintas realidades pero un mismo deseo: volver a casa para estar más tranquilos"
El de Guayaquil a Buenos Aires fue un viaje largo, pero se sintieron tan contenidos que sólo tienen buenos recuerdos de esta situación.
Llegaron al Palomar y directamente fueron trasladados en un colectivo hacia la terminal de Retiro.
"Allí éramos un montón de argentinos que veníamos de distintos lugares, de Brasil, Cuba, México. En pocas horas, empezaron a salir colectivos a distintas provincias" "Allí éramos un montón de argentinos que veníamos de distintos lugares, de Brasil, Cuba, México. En pocas horas, empezaron a salir colectivos a distintas provincias"
El viaje a Mendoza fue largo, porque pasaron por varias provincias, dejando a la gente que se trasladaba con ellos.
Cuando llegaron, los esperaba la Cruz Roja. La artesana cuenta que los recibieron con mucha amabilidad, les dieron una charla informativa contándoles cómo era la situación en Argentina y particularmente en la provincia y les avisaron que pasarían 15 días en un hotel y luego 7 días más en sus casas, totalmente aislados. Así se encuentran, por el momento, en un hotel ubicado en calle España, en ciudad.
Antes de concluir, Ornella remarca la emoción que sintió al sentirse tan tenida en cuenta, bien tratada y cuidada en el retorno al país.
"Tengo la necesidad de decir lo mucho que agradezco y lo importante que me parece que en estos momentos de vulnerabilidad, contemos con la ayuda del Estado. Para nuestros amigos como para nosotros, hubiera sido imposible sortear esta situación sin la ayuda que nos han brindado". "Tengo la necesidad de decir lo mucho que agradezco y lo importante que me parece que en estos momentos de vulnerabilidad, contemos con la ayuda del Estado. Para nuestros amigos como para nosotros, hubiera sido imposible sortear esta situación sin la ayuda que nos han brindado".