Pandemia

Apurados por el hambre, los cuentapropistas intentan recuperar la actividad

Pintores, jardineros, albañiles, plomeros, electricistas… De a poco, fuera del Gran Mendoza y donde la cuarentena contempla que puedan salir a trabajar, los cuentapropistas intentan recuperar algo de sus ingresos.

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Por ahora es más la necesidad que tienen por trabajar que la demanda que existe. O, más precisamente, por más que haya necesidad de sus servicios hay poco dinero “en la calle” como para pagar arreglos y mantenimiento.

Aún así, comienzan a verse algunos trabajadores haciendo estas tareas.

Justamente muchos de estos cuentapropistas, de los primeros que sintieron el impacto por el aislamiento obligado por la pandemia, se transformaron de pronto en “nuevos pobres”.

Sus ingresos, fluctuantes e impredecibles, desaparecieron de un día para otro. Ya estaban afectados por la economía y con la pandemia recibieron el golpe de gracia. La pelea diaria por el mango desapareció y quedaron sin ningún ingreso.

Esto se ve claramente en los merenderos barriales de las organizaciones sociales. “Nos falta mercadería, la necesitamos desesperadamente. La que antes nos alcanzaba para un mes, ahora nos dura una semana. Cada vez viene más gente”, contaron en un merendero de Palmira.

Además estos nuevos pobres, tienen otra dificultad más: no saben cómo pedir y/o tramitar ayuda.

Los que lamentablemente son parte de la llamada pobreza estructural, ya están contenidos en parte por los planes de gobierno y, además, saben a dónde recurrir para gestionar soluciones y resolver sus necesidades generales. Los nuevos pobres, los trabajadores independientes que viven de sus ingresos diarios,  están perdidos, desorientados, tratando de aprender cómo resolver sus urgencias, la del plato de comida del día, al menos.

Así, por las calles de los barrios del interior de Mendoza, cada vez son más los que pasan, casa por casa, a ofrecer sus servicios, la venta de algún producto de huerta, algo.

La cuarentena y la peste afectan a todos, pero a algunos más que a otros. Como siempre.

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