ver más
Historia de vida

Ella es Ana Clara, la joven discapacitada que se atreve a superar todos los límites

Editado por Raúl Adriazola
adriazola.raul@diariouno.com.ar
 Embed      

Este martes se celebró en el país y el mundo el Día de la Discapacidad. Muchas veces se utilizan eufemismos para tratar de suavizar situaciones duras, como la ceguera o la sordera.

Te puede interesar: Crimen del arquitecto. "Mamá abrime, maté a un tipo": Leo, el joven que todos sabían que era un peligro y acabó siendo un asesino

Sin embargo, la jovencita Ana Clara Gómez, pese a sufrir parálisis cerebral desde su nacimiento, se sacó la etiqueta de "discapacitada" y se colgó la de "súper capacitada", ya que ha superado límites y cumplido metas que muchos considerados "normales" no han podido. Ella tiene capacidad diferente.

Ana Clara y su papá Aldo visitaron el programa Desde la Redacción de El Siete, y contaron su historia de vida, lucha y superación.

 Embed      

"Soy Ana Clara"

La historia de esta tunuyanina de 23 años es larga y compleja, pese a su juventud. "Ana clara nació y no respiró, estuvo 45 minutos sin respirar. Tuvieron que ponerle respiración asistida, después de ese tiempo pudo respirar por sus propios medios. Corrió riesgo de vida por muchas horas, y después la trasladaron a la ciudad de Mendoza", contó su papá, Aldo Gómez.

Ese problema hizo que Ana Clara padeciera parálisis cerebral, y que su cuerpo se viera impedido de manejar su motricidad. Pero sólo eso, ya que su mente funciona brillantemente, y le ha permitido estudiar, llegando a seguir actualmente una carrera terciaria, donde cursa tercer año de Comunicación Social. También ha escrito un libro, titulado Soy Ana Clara (Ediciones Culturales de Mendoza) y trabaja en una radio de Tunuyán.

 Embed      

Su hermano Lucas, nadador de aguas abiertas, ayudó para que Ana Clara cumpliera otro sueño: participar de una prueba de natación en El Carrizal. En noviembre último se disputó la primera prueba del campeonato mendocino de aguas abiertas y allí Lucas nadó acompañado, llevando a su hermanita en un gomón que remolcó toda la prueba (4.000 metros), para finalmente cruzar la meta con ella en brazos.

 Embed      

La tecnología al rescate

Ana Clara estudia, no es nada fácil. Para ello se ayuda de la tecnología, usando un moderno sistema Tobii Dynavox -sistema de seguimiento visual- que le enfoca los ojos y sigue sus movimientos.

De esta forma ella puede escribir con su mirada gracias a un teclado que está en pantalla, eligiendo una por una las letras, para redactar oraciones y las reproducirlas con una voz digitalizada. Así puede hablar. Además, puede usar redes sociales y hacer el uso que cualquiera le puede dar a una computadora.

Qué el papá de la niña sea técnico ayudó mucho. "Al principio, cuando no llegábamos a este sistema que tenemos ahora (Tobii), que son muy caros, hacíamos que escribiera con una tablet o con un teléfono celular, y con unos lentes con un puntero táctil. Con ese sistemita escribió el libro, se comunicaba, e inició el terciario", confesó Aldo.

Una cuestión de familia

Hay un factor fundamental para mejorar la calidad de vida del discapacitado, y es el apoyo familiar. Los Gómez unieron fuerzas y crearon un capullo de protección y motivación para que Ana Clara pudiera llevar adelante una vida tan dinámica.

"Con el tiempo llegó el momento en que Ana Clara tenía que ir a la escuela. El médico nos aconsejó que la mandáramos a la escuela común, los que nos llenó de dudas, pero hicimos caso. Así fuimos superando cosas día a día. A medida que se presentaba un obstáculo, tuvimos que buscar la forma, no de sortearlo, sino de hacerlo de una manera diferente, buscando alternativas. "Con el tiempo llegó el momento en que Ana Clara tenía que ir a la escuela. El médico nos aconsejó que la mandáramos a la escuela común, los que nos llenó de dudas, pero hicimos caso. Así fuimos superando cosas día a día. A medida que se presentaba un obstáculo, tuvimos que buscar la forma, no de sortearlo, sino de hacerlo de una manera diferente, buscando alternativas.

Aldo Gómez, papá de Ana Clara

"Siempre consideramos que no hay una persona con discapacidad, si en un hogar hay una persona con discapacidad, esta se traslada a toda la familia. Tenemos a una familia con discapacidad. La casa, el auto, los muebles, todo, gira a entorno de esa discapacidad", reflexionó Aldo Gómez, que es técnico electrónico.

"Luego de pasar 45 minutos sin respirar al nacer, ser trasladada luego de Tunuyán a Mendoza para ser internada por 30 días, nos entregaron a un niño muy frágil, totalmente hipotónico, muy blandito, difícil de manejar, y tuvimos que aprender desde cero a ver como manejábamos esta situación", recordó Aldo.

"Supimos que nada iba a ser fácil, y estuvimos casi dos años y medio buscando un diagnóstico, aunque en ese tiempo no nos quedamos quietos, estuvimos trabajando con ella, con kinesiólogos y otros profesionales. Sabíamos que ella algo tenía, pero no sabíamos qué", recordó Gómez padre, que agregó: "Después del diagnóstico, ya saber qué tenía, fue un alivio, saber qué estábamos tratando, y qué teníamos que hacer para focalizar recursos y esfuerzos y que ella pudiera desarrollarse a futuro", concluyó Aldo Gómez.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados