Este martes se celebró en el país y el mundo el Día de la Discapacidad. Muchas veces se utilizan eufemismos para tratar de suavizar situaciones duras, como la ceguera o la sordera.
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Sin embargo, la jovencita Ana Clara Gómez, pese a sufrir parálisis cerebral desde su nacimiento, se sacó la etiqueta de "discapacitada" y se colgó la de "súper capacitada", ya que ha superado límites y cumplido metas que muchos considerados "normales" no han podido. Ella tiene capacidad diferente.
Ana Clara y su papá Aldo visitaron el programa Desde la Redacción de El Siete, y contaron su historia de vida, lucha y superación.
"Soy Ana Clara"
La historia de esta tunuyanina de 23 años es larga y compleja, pese a su juventud. "Ana clara nació y no respiró, estuvo 45 minutos sin respirar. Tuvieron que ponerle respiración asistida, después de ese tiempo pudo respirar por sus propios medios. Corrió riesgo de vida por muchas horas, y después la trasladaron a la ciudad de Mendoza", contó su papá, Aldo Gómez.
Ese problema hizo que Ana Clara padeciera parálisis cerebral, y que su cuerpo se viera impedido de manejar su motricidad. Pero sólo eso, ya que su mente funciona brillantemente, y le ha permitido estudiar, llegando a seguir actualmente una carrera terciaria, donde cursa tercer año de Comunicación Social. También ha escrito un libro, titulado Soy Ana Clara (Ediciones Culturales de Mendoza) y trabaja en una radio de Tunuyán.
Su hermano Lucas, nadador de aguas abiertas, ayudó para que Ana Clara cumpliera otro sueño: participar de una prueba de natación en El Carrizal. En noviembre último se disputó la primera prueba del campeonato mendocino de aguas abiertas y allí Lucas nadó acompañado, llevando a su hermanita en un gomón que remolcó toda la prueba (4.000 metros), para finalmente cruzar la meta con ella en brazos.
La tecnología al rescate
Ana Clara estudia, no es nada fácil. Para ello se ayuda de la tecnología, usando un moderno sistema Tobii Dynavox -sistema de seguimiento visual- que le enfoca los ojos y sigue sus movimientos.
De esta forma ella puede escribir con su mirada gracias a un teclado que está en pantalla, eligiendo una por una las letras, para redactar oraciones y las reproducirlas con una voz digitalizada. Así puede hablar. Además, puede usar redes sociales y hacer el uso que cualquiera le puede dar a una computadora.
Qué el papá de la niña sea técnico ayudó mucho. "Al principio, cuando no llegábamos a este sistema que tenemos ahora (Tobii), que son muy caros, hacíamos que escribiera con una tablet o con un teléfono celular, y con unos lentes con un puntero táctil. Con ese sistemita escribió el libro, se comunicaba, e inició el terciario", confesó Aldo.
Una cuestión de familia
Hay un factor fundamental para mejorar la calidad de vida del discapacitado, y es el apoyo familiar. Los Gómez unieron fuerzas y crearon un capullo de protección y motivación para que Ana Clara pudiera llevar adelante una vida tan dinámica.
