La espinaca es una planta originaria del suroeste asiático, de la antigua Persia. La acelga se comenzó a cultivar y domesticar en la región mediterránea en partes de Europa y el Norte de África.
La acelga es un vegetal verde de hojas grandes y tallos carnosos. Tiene una textura más firme y un sabor ligeramente amargo. La espinaca tiene hojas más pequeñas, un tallo delgado y un gusto suave. Sus principales diferencias radican en ello.
espinaca y acelga
La acelga es mucho más grande y carnosa. La espinaca es más pequeña y tiene un sabor mucho más suave.
En cuanto a sus beneficios, ambos alimentos son fuente de potasio y vitamina K. Tanto la acelga como la espinaca ayudan a controlar la presión sanguínea. Son vegetales ricos en agua y con bajo índice calórico, contienen vitaminas A, E y C, componentes antioxidantes que previenen el deterioro celular.
La espinaca y la acelga son fuente de clorofila, otro antioxidante muy beneficios para la salud. La espinaca contiene luteína y zeaxantina, dos nutrientes que favorecen la salud de los ojos.
Además, la espinaca es un alimento rico en potasio y folato, minerales que ayudan a reducir la presión arterial y mejoran la salud de la piel y el cabello. La acelga es fuente de hierro, calcio y magnesio, minerales que mejoran la digestión y fortalecen el sistema inmunitario.
Alimentos con grandes diferencias: para qué se usan la espinaca y la acelga
acelga y espinaca
Ambos vegetales quedan muy bien en tartas, guisos, ensaladas y rellenos.
- La espinaca se puede comer cruda y fresca en ensaladas. También queda muy bien en salteados, tortillas, croquetas, revueltos, sopas y rellenos. Otra forma de consumir espinaca, es prepararla en batidos o jugos naturales combinados con otros vegetales verdes.
- Por su parte, la acelga, al ser un poco más agria y ácida, es perfecta para ensaladas con jugo de limón, para tartas pascualinas, empanadas de vigilia, tortillas y revueltos. Los tallos de la acelga se pueden usar para preparar bastones, pequeñas milanesas empanadas y salteados.