Baja la temperatura, vuelve el frío y se instala. Y con él la amenaza silenciosa que cada año causa muertes e intoxicaciones en Argentina. El monóxido de carbono(CO), un gas que se genera por la combustión incompleta de gas, leña, carbón o naftas, no puede verse, olerse ni percibirse, lo que lo convierte en un peligro muy difícil de detectar.
Alerta por monóxido de carbono: ante el aumento de casos recordaron las 4 medidas que pueden salvar una vida
Llega el frío intenso, se encienden las estufas y calefactores y aparece el fantasma de siempre: monóxido de carbono. Qué hacer y qué no en el hogar

Prestar atención a los calefactores, clave para esquivar al monóxido de carbono. Imagen ilustrativa.
Hay que tener en cuenta un dato: en el país se registran alrededor de 200 muertes y 40.000 intoxicaciones por año asociadas a este gas. Para dar un marco al asunto, solo en julio de 2025 se reportaron 473 casos en el país, una cifra que representó un incremento del 57% respecto del año anterior, a la espera, claro, de que el 2026 traiga mejores números.
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Monóxido de carbono: síntomas y acciones rápidas para salvar una vida
Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe o un malestar pasajero, a saber:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Cansancio
- Náuseas
- Confusión
En situaciones más graves, puede provocar pérdida de conocimiento en pocos minutos.
Las medidas clave para prevenir una intoxicación por monóxido de carbono
Los especialistas coinciden en que la intoxicación por monóxido de carbono es totalmente prevenible. Entre las recomendaciones más importantes figuran realizar una revisión anual de calefones, estufas, termotanques y calderas. Eso sí, con un gasista matriculado; instalar detectores de monóxido de carbono; ventilar diariamente los ambientes, incluso en invierno; y evitar utilizar hornallas u hornos para calefaccionar.
También aconsejan:
- No instalar calefones o termotanques en baños o espacios cerrados
- Nunca encender motores o grupos electrógenos dentro de garajes
Tener en cuenta, también, que los grupos más vulnerables son los niños, adultos mayores, embarazadas, personas con enfermedades cardíacas o respiratorias y también las mascotas.
Ante la mínima sospecha de intoxicación, la recomendación es salir inmediatamente al aire libre, abrir puertas y ventanas, llamar a emergencias y acudir a un centro de salud, incluso si los síntomas parecen leves.
Ese último dato es clave, ya que los expertos advierten que esperar o minimizar las señales puede tener consecuencias fatales.