Con el bloqueo del estrecho de Ormuz quedó en relevancia que, en un mundo interconectado, el control de pasos marítimos se vuelve vital. En este sentido, una isla es fundamental para la economía del mundo no solo como ruta marítima sino por su producción elemental.
A pesar de su pequeño tamaño, esta isla tiene un gran poder. Varios analistas la describen como más significativa que Ormuz. A diferencia de canales artificiales como Panamá o el canal de Suez, aquí no se paga peaje.
La pequeña isla más valiosa que el estrecho de Ormuz y que puede paralizar toda las rutas
El estrecho de Taiwán es vital como autopista marítima, ya que conecta las economías de China(el mayor exportador del planeta) Japón y Corea del Sur, con el resto del mundo. Aproximadamente la mitad de la flota mundial de contenedores pasa por este estrecho. Un conflicto provocaría un desvío y el aumento de todos los costos, es decir, un shock inflacionario.
Por otro lado pero no menos importante, la isla de Taiwán es el cerebro digital del mundo, produce el 60% de los chips y el 90% de los microchips. Estos son fundamentales, ya que se utilizan en todos los dispositivos electrónicos. Un conflicto provocaría una parálisis industrial.
¿Por qué no se pueden fabricar los microchips en otro lugar del mundo que no sea esta isla?
Sería una ventaja para China que la isla de Taiwán no tuviera el monopolio de chips y microchips, pero por ahora, y más allá de los esfuerzos, es una tarea sumamente difícil. Entre las razones están los costos de la construcción de fábricas avanzadas de chips. Por otro lado, las máquinas de estas plantas se vuelven obsoletas en pocos años. Solo duran entre 3 y 5 años.
Otro punto es el conocimiento. Taiwán lleva más de 40 años perfeccionando este proceso químico y físico. Ese conocimiento acumulado (el know-how) está en las mentes de sus ingenieros locales y no se puede copiar ni comprar con dinero de la noche a la mañana.
Según el New York Times, más que nunca ha quedado claro que Taiwán es fundamental para la supervivencia económica de Estados Unidos, sobre todo porque la inteligencia artificial, que se construye con chips fabricados en Taiwán, impulsa el mercado bursátil estadounidense y estimula el crecimiento económico.
El nivel de tensión va en aumento ya que China lleva mucho tiempo prometiendo "reunificarse" con Taiwán, que goza de autogobierno, y para hacerlo no ha descartado el uso de la fuerza. Se trata de una amenaza que el gobierno taiwanés se está tomando cada vez más en serio. El gigante de Oriental, no la reconoce y ve a esta isla como una provincia rebede.




