En 1963, un barco pesquero se encontraba en el océano Atlántico, al sur de Islandia, cuando el cocinero del navío vio una espesa columna de humo saliendo del agua. Rápidamente, los tripulantes se acercaron. Creyeron que se trataba de otro barco en llamas. Pero no, era el nacimiento de la isla Surtsey y ellos lo estaban presenciando.
Fue el 14 de noviembre de ese año. Los tripulantes del barco pesquero vieron cómo un volcán submarino se levantaba desde el mar y le daba nacimiento a la isla Surtsey, llamada así en honor a Surtr, el gigante de fuego de los mitos nórdicos.
Cómo era la isla Surtsey cuando nació
Esta isla, que pertenece a Islandia, no se caracterizó por ser un paraíso terrenal, aunque ha cambiado mucho e, incluso, llegó a adaptarse para seguir existiendo. Si bien, empezó a nacer en 1963, recién cuatro años después, la erupción de su volcán terminó, dándole un territorio de 2,7 kilómetros cuadrados.
Pero la naturaleza tiene sus formas de actuar y así como hizo que la isla naciera, también le eliminó la mitad de su territorio con tormentas del Atlántico Norte, que terminaron por erosionar su superficie.
Pero así como la naturaleza quita, también se encarga de entregar, ya que la pila de ceniza que era la isla al principio, con el paso del tiempo, se fue transformando a causa del calor y de las reacciones químicas. Estos dos factores llevaron a que la ceniza se congelara y se transformara en roca dura y lava basáltica, lo que le proveyó a la isla Surtsey de una armadura contra la que el mar no ha podido.
La transformación de la isla en un oasis marino
Casi desde que nació, la isla fue declarada reserva natural y desde el 2008 es Patrimonio de la Humanidad. Allí no vive nadie, ni tampoco se aceptar al turismo, solo pueden pisarla aquellos científicos que hayan sido autorizados a investigar cómo la vida se abre paso desde cero.
De hecho, lo que era solamente una roca, en 60 años se ha transformado en un oasis en medio del mar, gracias a las primeras semillas que llegaron por el viento o arrastradas por el mar. Pero no solo eso, sino que gaviotas y frailecillos anidan en la isla y sus excrementos actúan como fertilizante, lo que ha llevado a que en la actualidad existan una 60 especies de plantas, insectos, aves marinas y hasta familias de focas que usan sus playas de arena negra para sus crías.
En pocas palabras
- Nacimiento volcánico: En 1963, la isla Surtsey emergió del océano Atlántico, al sur de Islandia.
- Transformación natural: Erosionada inicialmente, la isla se endureció con lava basáltica y se convirtió en un oasis.
- Reserva y estudio: Declarada reserva natural y Patrimonio de la Humanidad, es un laboratorio para la vida que surge desde cero.




