Reforma laboral

Las empresas se preparan para el nuevo fondo de indemnización y advierten que aún quedan dudas

Cámaras empresarias comenzaron a capacitarse y consultar a abogados por el nuevo fondo para indemnizaciones que comenzará a funcionar en noviembre

El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que consagró la reforma laboral se metió en la agenda de las empresas mendocinas. A poco de su entrada en vigencia, las cámaras comenzaron a estudiar la nueva herramienta, capacitar y recibir consultas de empleadores que buscan entender cómo será el mecanismo que puede ayudar a costear indemnizaciones por despido.

La puesta en marcha del FAL está prevista para el 1 de noviembre. Esta semana, el Ministerio de Economía reglamentó uno de los aspectos centrales del sistema: cómo se invertirán los recursos acumulados en los fondos mientras no se utilicen para el pago de resarcimientos.

En Mendoza, el diagnóstico de la mayoría de los empresarios es coincidente en un punto: el FAL puede aportar previsibilidad a las empresas, pero todavía hay dudas importantes sobre su funcionamiento y, sobre todo, sobre cuánto podrá cubrir efectivamente ante una desvinculación.

Adrián Alín, de la Cámara de Empresarios, Comerciantes, Industriales y Servicios de la Ciudad de Mendoza (Cecitys), contó que la entidad ya está trabajando internamente con abogados y que comenzaron a llegar consultas de comerciantes.

"Ya se está trabajando internamente sobre el FAL, recibiendo consultas", explicó.

El empresario repasó que el nuevo esquema comenzará en noviembre y que desde entonces empezarán a derivarse recursos que hasta ahora tenían como destino el sistema de seguridad social (ANSES). Sin embargo, esos fondos no estarán disponibles de inmediato para afrontar una indemnización: para utilizarlos deberán transcurrir al menos 6 meses de aportes y, además, el trabajador deberá contar con más de un año de antigüedad.

Ese período de acumulación es uno de los puntos que los empleadores miran de reojo. El FAL fue diseñado como una especie de ahorro previo para que el costo de una indemnización por despido deje de representar un desembolso inesperado y pueda ser afrontado con recursos que la empresa fue acumulando.

Pero para Alín todavía quedan demasiadas preguntas abiertas: "Lo cierto es que todavía hay muchas dudas. Quedan cuestiones por reglamentar o por aclarar", sostuvo.

Qué pasa si las inversiones del FAL no tienen el rendimiento esperado

Una de las cuestiones que genera más interrogantes es qué ocurrirá con los recursos del fondo si las inversiones no tienen el rendimiento esperado.

La reglamentación de esta semana establece que los FAL podrán invertir en títulos públicos nacionales, deuda de provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, depósitos bancarios y obligaciones negociables de empresas privadas.

Si bien los instrumentos privados y provinciales deberán contar con calificación AAA y existen límites de exposición para cada tipo de activo; y, además, al menos 10% del patrimonio deberá permanecer en instrumentos líquidos y de bajo riesgo, empresarios como Alín se siguen preguntando: “¿Qué pasa si la inversión cae? ¿Se pierde el fondo?”.

La pregunta no es menor. El FAL busca generar una reserva para una eventual indemnización, pero el dinero estará invertido y, por lo tanto, sujeto al comportamiento de los activos permitidos por la normativa. El rendimiento, incluso, podría quedar debajo de la inflación o, como cuestionan empresarios mendocinos, resultar insuficiente para cubrir toda la indemnización.

En ese caso, la diferencia continúa siendo responsabilidad del empleador.

Para las pymes mendocinas, además, el debate se cruza con una preocupación más inmediata: "Hoy el empresario pyme está más enfocado en sostener su comercio y el empleo", resumió Alín.

Empresas grandes ya estudian el FAL para indemnizaciones por despido

En la Unión Industrial de Mendoza (UIM), el análisis tiene otro nivel de análisis especialmente entre las compañías que manejan nóminas importantes.

Matías Díaz Telli señaló que las empresas con una cantidad significativa de trabajadores "están estudiando el tema en profundidad".

Desde la entidad, además, la primera lectura es positiva: "Consideramos que es una excelente medida", afirmó Díaz Telli, tanto por su impacto "micro", en cada empresa y cada relación laboral, como por su posible efecto “macro”, en la economía en general.

La lógica pensada por el gobierno detrás del nuevo sistema es que un costo eventual y difícil de prever, se convierta en una obligación periódica, como un aporte o contribución más. Con el porcentaje destinado al FAL en cada recibo de sueldo, la empresa va acumulando recursos que generan rendimientos y quedan destinados específicamente a obligaciones laborales, en lugar de afrontar de golpe el costo de un despido.

En las metalúrgicas ya comenzaron a capacitar sobre el fondo de indemnización

Desde que la reforma laboral se transformó en ley, el sector metalúrgico comenzó con capacitaciones a las empresas. Y el FAL forma parte de ellas.

Fabián Solís, presidente de Asinmet, destacó a Diario UNO que la primera estuvo enfocada en los cambios generales y una segunda capacitación abordó el ausentismo y los nuevos parámetros vinculados con los certificados médicos.

Al mismo tiempo, advirtió que, si bien los cambios que se van implementando desde el gobierno nacional asoman como positivos, el problema de fondo sigue siendo la actividad económica, especialmente la vinculada a la industria.

"Lo que hace falta es actividad, porque si no todos estos cambios que están haciendo no van a servir. Las pymes metalúrgicas están más enfocadas en despedir personal y sostener la estructura que tienen, que en otra cosa”, explicó Solís

Cómo funcionará el FAL

El Fondo de Asistencia Laboral fue creado por la reforma laboral como un mecanismo de previsión para afrontar indemnizaciones. Se trata de un fondo asociado a cada empresa y no a cada trabajador, con patrimonio separado y afectación específica.

La idea es que una parte de los aportes patronales que anteriormente se destinaban al sistema previsional pase a constituir un ahorro para afrontar futuros costos laborales.

Y es obligatorio.

Según la ley, las contribuciones previstas son de 1% de la masa salarial para las grandes empresas, con posibilidad de elevarse hasta 1,5%, y de 2,5% para las pymes, con posibilidad de llegar al 3%. Los recursos acumulados también generan rendimientos financieros.

El fondo no reemplaza la indemnización ni elimina la obligación del empleador. Funciona como una herramienta para financiarla y hacer más previsible su impacto financiero.

Para utilizarlo deben cumplirse determinadas condiciones:

  • El trabajador tiene que estar registrado
  • Deben existir al menos 6 meses de aportes al fondo
  • Debe contar con más de 12 meses de antigüedad.

Como señalábamos, la reglamentación financiera, por su parte, dejó habilitada la inversión de los recursos en deuda nacional sin un límite porcentual específico, mientras que estableció topes para deuda provincial, obligaciones negociables y activos vinculados al dólar. También exige que 10% de la cartera tenga disponibilidad inmediata.

Para los empresarios mendocinos, el desafío ahora es prepararse para un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que comenzará a operar en noviembre, a pesar de que su funcionamiento todavía genera interrogantes.

En pocas palabras

  • Empresas se preparan: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) de la reforma laboral genera dudas sobre su funcionamiento y cobertura.
  • Inversión y riesgos: los recursos del FAL se invertirán en diversos instrumentos, pero existe incertidumbre sobre el rendimiento y la cobertura total de indemnizaciones.
  • Análisis sectorial: grandes empresas y pymes del sector metalúrgico evalúan el FAL, destacando su potencial pero también las preocupaciones sobre la actividad económica.
Resumen generado por Thinkindot AI

Temas relacionados: