Cientos de productores agrícolas mendocinos se reunieron ayer en la Plaza Independencia para reclamar por mejores condiciones de trabajo que les permitan revertir la crisis que está atravesando el sector. Para hacerlo organizaron un feriazo denominado “Navidad sin hambre” y ofrecieron todas sus frutas y verduras por tan solo $10.
El pedido de los agricultores de la provincia rondó sobre cuatro ítems principales: el acceso a la tierra para las familias campesinas; subsidios para solventar los gastos de la tarifa eléctrica; nuevas políticas que faciliten los trámites productivos y comerciales; y el apoyo del Estado para fortalecer y promover el sector.
La lucha, que comenzó ya hace unos meses, busca visibilizar la cruda realidad del sector agrícola que se ve afectado por las políticas tanto a nivel nacional como provincial. Según explicaron, los productores y campesinos mendocinos hacen ver de esta manera al resto de los habitantes de la provincia el precio real de costo de las frutas y verduras
“Hacemos el feriazo de todo a $10 para que las personas del centro se lleve su verdura fresca y vea la otra cara de la moneda, que somos las personas que estamos en la chacra trabajando por el pan de cada día y a nosotros no nos dan nada”, expresó Víctor Tolaba, de la Unión de Trabajadores de la Tierra.
La idea de acercar las verduras y frutas desde la tierra directamente al consumidor final que en este caso fueron los vecinos de la Ciudad fue un éxito, ya que durante toda la mañana cientos de personas que pasaban, muchas de ellas sin saber previamente que se haría el feriazo, aprovecharon para comprar distintos productos y se fueron conociendo la realidad del sector.
“La problemática de la tierra es una de las más importantes porque más del 50% de las familias agricultoras de Mendoza no son dueños de sus tierras y deben pagar elevadísimos costos para alquilar, y eso hace que la verdura se encarezca al final del proceso”, agregó Tolaba.
Por último, destacaron que existe una normativa impuesta por el Gobierno Nacional pero aceptada por el provincial, a través de Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), que tiene que ver con los Documentos de Tránsito Vegetal, que hacen prácticamente imposible a los productores mendocinos vender de forma directa.
