Piden una ley

Advierten sobre falta de controles en los servicios fúnebres y cementerios

Empresarios del sector funerario se muestran preocupados y advierten sobre la falta de regulación que existe actualmente en esta actividad. Es que, fuera de los controles municipales, señalan la inexistencia de una ley que contemple el traslado, manipulación, conservación y destino final de las personas fallecidas.

Es a través de la Ley Orgánica de Municipalidades que se le otorga el poder de Policía Mortuoria a las comunas, quienes a partir de diferentes ordenanzas establecen las condiciones que deben cumplir tanto las salas velatorias como los cementerios, cementerios parques y crematorios.

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“Estamos reglamentados como comercio cualquiera a pesar de todas las responsabilidades que tenemos. Ni siquiera se especifican las funciones que debe cumplir una cochería. La identificación de los restos la realiza principalmente un médico pero luego el cuerpo queda en manos nuestras. En la actualidad cualquiera agarra un portafolio y se pone una cochería”, señaló Celestino Secchi, presidente de la Cámara de Servicios Fúnebres y anexos de Cuyo (CASFAC).

Compartiendo esta preocupación, Guillermo Mangione, vocal de la Asociación Cuyana de Empresas Fúnebres (ACEF) y presidente fundador de la Cámara Argentina de Tanatopraxia (CATTyA), presentó en 2017 formó parte de la redacción de un proyecto de ley para establecer un marco legal a esta actividad, pero el escrito aún descansa en la Legislatura tras ser analizado por la comisión de Salud.

El proyecto también fue acompañado por Jorge Guzzo, vicepresidente de la ACEF, quien abogó porque a la brevedad se apliquen medidas. "Tenemos responsabilidades muy grandes. No sólo durante la ceremonia sino que también desde lo jurídico y judicial", aseguró el empresario.

Según lo que exponen los referentes, “hay un descuido total” y señalan que no se realizan los controles necesarios para verificar, por ejemplo, si el certificado de defunción corresponde al difunto que ingresa a un cementerio, parque o crematorio. 

Uno de los puntos más controvertidos en este rubro es el de los crematorios. Secchi indicó que muchas municipalidades han cedido la responsabilidad de la policía mortuoria a empresas privadas. "Muchos crematorios ahora ofrecen trasladar los cuerpos desde los hospitales y no se respeta la ley sobre la necesidad de que se cumplan 24 horas antes de la inhumación. Los cuerpos se creman y no se dejan una muestra de ADN", se quejó Secchi.

En el mismo tono, Guzzo afirmó que existe un "vacío legal" sobre las cremaciones y admitió la necesidad de leyes sobre esta práctica. Por ello, en la legislación que se propuso desde el sector se pedía un plazo no menor a 30 días para realizar este procedimiento.

"No se trata de una cuestión comercial. Nuestra responsabilidad va más allá de las emociones y el dolor de las familias. También tenemos que realizar un trabajo serio con respecto a los trámites que debemos enfrentar. Una empresa funeraria debe tener un 'director técnico' certificado, algo que no se nos exige", expuso Mangione, quien cuenta con una tecnicatura universitaria para Gestión de Empresas Fúnebres de la Universidad de Avellaneda.

A pesar de los sentimientos de quienes sufren una pérdida se debe tener en cuenta que los cadáveres son materiales peligrosos ya que son de procedencia biológica y pueden generar contaminación o propagación de enfermedades. "Hay muchas cosas que no se tienen en cuenta y no se nos da la importancia que deberíamos tener", explicó Mangione.

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