Con la llegada del invierno, mantener la casa templada sin que la factura de luz pegue un salto inesperado es uno de los mayores desafíos para los argentinos. A la hora de enfrentar el frío, muchos recurren al caloventor tradicional por su bajo costo de compra y su tamaño práctico, lo que termina siendo un error ante la aparición de un electrodoméstico.
Adiós al caloventor: el electrodoméstico que consume un 75% menos y calienta toda la casa
Este electrodoméstico debe ser usado con total inteligencia para que no se note el gasto de energía en casa. Todos los detalles, en la nota

Con este electrodoméstico, puedes tolerar el invierno en tu casa.
El caloventor, a pesar de su inmediatez, opera a potencias altísimas que rozan los 2000 watts (W). Este hecho hace que sea uno de los dispositivos que más energía desperdicia en casa, ya que todo el calor generado se desvanece por completo al momento de apagarlo.
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Aire acondicionado, el electrodoméstico definitivo contra el invierno
El gran aliado para ganarle al frío extremo durante este invierno es, sin dudas, el aire acondicionado en modo calor. Si bien muchas personas asocian este electrodoméstico exclusivamente con el verano, lo cierto es que su rendimiento para calefaccionar la casa no tiene ningún tipo de competencia.
El secreto detrás de su asombrosa efectividad está en su tecnología de bomba de calor. A diferencia de las estufas eléctricas tradicionales que calientan mediante una resistencia, el aire acondicionado no genera calor de la nada. En su lugar, el equipo extrae de manera inteligente las calorías presentes en el aire exterior (incluso en días de heladas) y las transporta con alta eficiencia hacia el interior del hogar.
Esto se traduce en una regla matemática muy simple pero contundente: por cada kilowatt (kW) de energía que consume, devuelve entre 3 y 4 kW de potencia térmica a tus ambientes.
Cuánto se ahorra realmente y cómo usarlo sin gastar de más
Los especialistas del sector energético detallan que el uso del aire acondicionado en modo calor representa una reducción de consumo de hasta un 75% en comparación con los caloventores y otras estufas de resistencia eléctrica.
Para que este beneficio se note de verdad en la factura de luz y no arruine tu presupuesto, resulta fundamental evitar un error muy común: sobrecalentar los ambientes.
Colocar el aire acondicionado a temperaturas extremas como 28°C o 30°C no hará que la habitación se caliente más rápido; solo logrará disparar el consumo de energía adentro de tu casa. La recomendación de los expertos es mantener el termostato de manera constante entre los 20°C y 22°C, lo cual es más que suficiente para asegurar un ambiente templado y agradable sin generar gastos innecesarios.