María Eugenia Di Silvestro (32), estudiante de Filosofía y Letras de la UNCuyo, continúa internada en el Hospital Central desde el lunes pasado con pronóstico reservado. Es la única víctima del accidente en El Challao que está en grave estado tras la muerte de Lucía Masman (20). Este sábado sus familiares y allegados solicitaron dadores de sangre para la joven.
Accidente en El Challao: piden dadores de sangre para la estudiante de la UNCuyo que está grave
Los médicos hacen todo lo que está a su alcance para que permanezca estable. Aquellas personas que quieran donar sangre para la estudiante, pueden acercarse al Centro Regional de Hemoterapia, en calle Garibaldi y Montecaseros, de Ciudad, entre las 8 y las 15.
Se requiere que los dadores sean de los grupos A+ y O+ y para que puedan donar sangre tienen que tener entre 18 y 65 años y deben pesar más de 55 kilogramos.
El último parte médico indicaba que la joven se encontraba en regular estado general de salud, intubada, en terapia intensiva con todos los cuidados necesarios y muy atentos a su evaluación. Su pronóstico es reservado.
Los médicos le colocaron un captor de PIC, que sirve para controlar su presión intracraneal. Destacaron que, si bien está muy grave por la fractura que sufrió en la cabeza, su cuadro general no había empeorado hasta el viernes.
Además, por el accidente en El Challao, donde iba en la caja de una camioneta Chevrolet S10 con otros compañeros de la UNCuyo, también sufrió una fractura en la cervical, pero debido a que su cuadro es algo inestable, aún no pudieron trasladarla para realizarle otra resonancia.
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Detallaron que primero necesitan estabilizar su cuadro general por la fractura en su cráneo, y luego irán por el resto de las lesiones que sufrió. Además, estas heridas llevan bastante tiempo para que se desinflamen, por lo que prefieren esperar y luego hacer una evaluación más profunda.
Tampoco se sabe cuáles son las secuelas que le pueden dejar estas fracturas. Esto es porque está sedada y no se pueden comprobar correctamente sus reflejos. Deberán esperar a que se le retire un poco las drogas para que despierte y allí conocer su estado neurológico y motriz.
El accidente en El Challao
Al mediodía del lunes pasado, 95 alumnos de diferentes años y carreras de la UNCuyo llegaron a la base del Cerro Arco para realizar una actividad impuesta por la universidad de prácticas saludables. El plan era tomar la Quebrada del Durazno y llegar hasta la Piedra Isidris.
El pronóstico indicaba que habría lluvias y posibles tormentas, y algunos alumnos le habían advertido a los docentes esta situación antes de realizar la actividad, pero estos indicaron que la harían igual.
Según algunos testimonios, una chica que llegó en una camioneta hizo al menos dos viajes desde la ruta hasta la base del Cerro Arco para acercar a sus compañeros que llegaban en colectivo, y no se cansaran en esa extensa caminata.
Una vez en el estacionamiento, las condiciones del tiempo cambiaron, se nubló, se puso más fresco y comenzaron a caer unas gotas. De todas formas, los profesores iniciaron la actividad, pero a los 20 minutos de comenzar en trekking, entre todos decidieron terminar y regresar, antes que se pusiera peor.
Cuando llegaron al estacionamiento la lluvia se puso más intensa, y los estudiantes se desesperaron. Los que habían llegado en colectivo, que eran muchos, como pudieron se subieron a las camionetas y vehículos que había disponibles.
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Fue así como en una camioneta se subieron 15 chicos, además de la conductora, también alumna de la UNCuyo. Salieron a la ruta, y al poco andar, frente al barrio Corredor del Oeste, en El Challao, la joven que manejaba, de 19 años, perdió el control de la Chevrolet S10 y volcó.
Como consecuencia, todos los que iban en la caja volaron literalmente por el aire y quedaron por la calzada y la banquina. En pocos minutos llegó la Policía, Bomberos y ambulancias del Servicio de Emergencias Coordinado, quienes asistieron a los chicos y los trasladaron al Hospital Central y al Lagomaggiore, dependiendo su gravedad.
Las dos más graves fueron Lucía Masman, estudiante de 1º año de la carrera de Contador público, y María Eugenia Di Silvestro, estudiante de 4º año de Filosofía y Letras. Las dos quedaron internadas en terapia intensiva del Hospital Central, donde en la madrugada del miércoles murió Masman.





