Aunque existen múltiples de rutinas y tendencias de entrenamiento, los adultos mayores deberán realizar tres ejercicios puntuales para trabajar los principales grupos musculares que intervienen en las actividades cotidianas. Estos movimientos ayudan a conservar la fuerza, mejorar el equilibrio y reducir el riesgo de caídas, aspectos fundamentales a medida que pasan los años.
3 ejercicios que no pueden faltar en la rutina de entrenamiento de adultos mayores
El primer ejercicio sugerido por distintos expertos es la sentadilla. No es necesario hacerla con peso o una técnica avanzada. Lo importante es practicar una versión adaptada a las capacidades de cada adulto mayor para mantener la movilidad y fortalecer los músculos que permiten desenvolverse con seguridad en la vida diaria.
La sentadilla es considerada uno de los ejercicios más importantes para los adultos mayores porque reproduce acciones que realizamos todos los días. Sentarse y levantarse de una silla, subir escaleras, agacharse para recoger alzar algo que se cayó al piso, entre otros.
El segundo ejercicio sugerido es peso muerto. Aunque suele asociarse con el entrenamiento de fuerza, en realidad imita un gesto muy común: levantar objetos del suelo de manera correcta. Aprender este movimiento ayuda a distribuir el esfuerzo entre piernas, caderas y tronco, evitando que toda la carga recaiga sobre la espalda.
Además de fortalecer la parte inferior del cuerpo, este ejercicio contribuye a mejorar la postura y disminuir el riesgo de molestias lumbares, un problema frecuente en personas de mediana y avanzada edad.
El tercer y último ejercicio es remo con bandas elásticas, esencial para el tren superior, fortaleciendo brazos, hombros, espalda y abdomen. Mantenerlos fuertes favorece una mejor postura, incrementa la estabilidad y facilita las tareas del día a día.
Antes de comenzar cualquiera de estos ejercicios, especialmente en adultos mayores, es recomendable acudir a un gimnasio y hacerlo bajo la supervisión de un especialista para evitar cualquier tipo de lesión.
Expertos coinciden en que con una rutina adaptada y constante, estos tres ejercicios pueden convertirse en grandes aliados para conservar la movilidad, la fuerza y la autonomía durante muchos años.




