El grupo de humor musical que llegó a Mendoza este fin de semana para presentar su espectáculo Gran Reserva en la renovada sala del Teatro Mendoza, no sólo volvió a demostrar su nivel de excelencia sobre las tablas consiguiendo el elogio del público, además aprovechó su estadía en la ciudad para disfrutar del paisaje de montaña, degustar vinos, probar la gastronomía regional y hasta vivir una experiencia sensorial de perfumes vinícolas.
Lejos del vestuario que los muestra enfundados en impecables smokings sobre el escenario, los integrantes del elenco se dejaron llevar por la informalidad y aceptaron el desafío de activar los sentidos en un tour por distintos emprendimientos de Los Caminos del Vino.
El plan comenzó el mismo viernes, antes de levantar el telón de la primera función en Mendoza, y llegó por la invitación del enólogo Mariano Di Paola, quien los condujo a La Rural, para introducirlos en su arte: el vino. Allí, Di Paola (quien ultima detalles sobre el proyecto de vino de Enzo Francescoli) agasajó a Les Luthiers con un asado y copas de Cabernet Franc, Merlot y Malbec.
La travesía continuó al día siguiente con un almuerzo en Club Tapiz, ya que Tomás Mayer-Wolf (uno de los nuevos integrantes del elenco) es muy amigo de Ignacio Ortiz Freuler, hijo de Patricia Ortiz (propietaria del establecimiento enogastronómico ubicado en Maipú). En ese espacio, el grupo accedió a una degustación de aceites varietales de Arauco, y completó el mediodía con los sabores del restaurante maridado con vinos de alta gama.
Fiel a su estilo, el humor no faltó en cada ocasión y se despidieron del tour mendocino entre fotos y carcajadas.