Después de tantos vaivenes con la fecha de apertura del Gran Hotel de Potrerillos, la promesa se hizo realidad. Si bien el emprendimiento comenzó a operar este viernes fue inaugurado protocolarmente ante un selecto círculo de invitados, entre ellos el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; el ministro de Hacienda, Martín Kerchner; la presidenta del Ente Autárquico de Turismo, Gabriela Testa; representantes del sector turístico y prensa local.Durante 15 años el tradicional hotel estuvo cerrado hasta que se licitó una concesión por 20 años. La inversión la hicieron los empresarios Gonzalo Sarriguren (presidente de Nell Joy y vicepresidente de IPSA, Inversiones Potrerillos S.A. ), y Fernando Porretta (titular de Ceosa y presidente de IPSA).Cuenta con 34 habitaciones, un restorán de estilo gourmet y parrilla con capacidad para 120 cubiertos. Además posee amplios livings con hogar a leña, sala de reuniones y juegos para niños, terrazas, cancha de tenis, mini golf, bochas, una pileta rodeada de viñedos, y en un futuro dispondrá de una sala de eventos y un spa.Luego del corte de cintas, los invitados compartieron un rico catering regado con etiquetas de alta gama y el grupo Jazz&Company amenizó la velada. Durante su discurso, el gobernador Cornejo hizo hincapié en los recuerdos que trae este lugar a muchos mendocinos y contó dos propias: En el Mundial del 78 su padre lo llevó a ver el entrenamiento del equipo de Holanda que jugó contra Escocia en el estadio Malvinas Argentinas y allí pasó su "austera" (sic) e inolvidable luna de miel . Fotos/ Nicolás Bordón
Con la majestuosa vista a la montaña y el reflejo del espejo del dique, el establecimiento hotelero construido en los años 40 se convierte en una fuerte apuesta turística.




