El autocine es una forma de ver películas al aire libre pero desde la comodidad de un vehículo. La pantalla puede ser tan simple como una pared pintada de blanca o mas compleja, como una estructura de acero.
Quién inventó el autocine y cómo cambió la forma de ver películas
El autocine fue creado hace más de 100 años y desde entonces cautiva a los amantes de las películas y de la cinematografía
A continuación te diremos cómo y cuándo surgió el autocine, y por qué cambió para siempre la forma de ver y de disfrutar las películas.
¿Quién inventó el autocine y dónde surgió?
El primer autocine del mundo surgió en 1915 en Nuevo México, y se llamó Theatre de Guadeloupe. Se trató básicmanete de un cine al aire libre que tenía disponibilidad para 40 vehículos y operó solamente por un año.
Autocine en los años 30.
En 1921, Claude V. Caver obtuvo un permiso para proyectar películas en el centro de la ciudad de Comanche, Texas. Se proyectaron producciones mudas y las personas podían verlas desde su auto.
Tiempo después, en 1933, inventado por Richard Hollingshead, quien lo probó por primera vez en el patio de su casa colgando una sábana y usando un proyector marca Kodak. Richard promocionó este invento como ideal para "personas que no saben cómodamente en un asiento de cine común". La familia Hollingshead era propietaria de a R.M. Hollingshead Corporation (fabricante de artículos automotrices) en Camden, Nueva Jersey.
Hollingshead postuló por una patente el 6 de agosto de 1932, obteniendo la patente 1909537 el 16 de mayo de 1933. Meses más tarde se inauguró el primer autocine de la historia, y se podía leer en un cartel: "Toda la familia es bienvenida, sin importar lo ruidosos que sean sus niños".
Descubre cuándo se creó el autocine y por qué cambió la vida de las personas.
Muchos dicen que la idea de Hollingshead era promover un espacio para que las personas con elevado peso pudieran ver una pelicula con comodidad; mientras que otras aseguran que lo que buscaba era impulsar el uso del automóvil y de los productos Whiz, bajo el slogan publicitario “cada quien en su propio palco”, sin darse cuenta de que terminaría creando un nuevo negocio.
Se cobraba 25 centavos por persona y 25 centavos por vehículo. En caso de querer ver la película sin auto, había que abonar 1 dólar. Sin dudas, el autocine fue un invento que le permitió a muchas familias y parejas poder ver películas a precios accesibles.





