Fanáticos de Harry Potter obligaron a reubicar un cable submarino de 503 millones de euros para salvar la tumba de Dobby

Los fanáticos de la historia creada por J.K.Rowling lograron cambiar los planes millonarios de una empresa

Editado por Paula Alonso
alonso.paula@diariouno.com.ar

La devoción y la pasión que sienten los fanáticos de Harry Potter por su universo mágico es increíble, a tal punto en el cual lograron alterar el trazado de un proyecto de infraestructura energética de alta tensión valorado en 503 millones de euros (430 millones de libras esterlinas) para proteger la tumba ficticia de Dobby, el querido elfo doméstico creado por J. K. Rowling.

Un proyecto millonario frenado por los fanáticos de Harry Potter

La obra en cuestión es el interconector eléctrico Greenlink, un cable submarino y subterráneo de unos 200 kilómetros de longitud diseñado para conectar las redes eléctricas de Reino Unido e Irlanda entre la costa del condado de Wexford y la playa de Freshwater West, ubicada en Pembrokeshire, Gales.

Este enclave costero no es un lugar cualquiera para la comunidad potterhead: allí se filmó la trágica muerte y el posterior entierro del personaje en la película "Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 1". Desde el estreno del filme, la playa se convirtió en un santuario de peregrinación donde miles de visitantes rinden homenaje al elfo dejando piedras decoradas y calcetines.

Avalancha de llamadas de miles de fanáticos y el desconcierto en la empresa

El conflicto surgió cuando Simon Ludlam, director del proyecto, mencionó en una entrevista concedida al medio británico BBC que el recorrido bajo tierra del cable pasaría precisamente por el sector de la playa donde se ubica el monumento conmemorativo a Dobby.

Una vez que terminó la entrevista, la firma gestora Etchea Energy recibió cientos de llamadas telefónicas de fanáticos indignados exigiendo que no se "profanara" el memorial de Dobby. Ludlam admitió en el pódcast Energy Revolution su desconcierto inicial:

"¿Dobby? ¿Quién es Dobby? Es un personaje ficticio en un libro ficticio, todo es ficticio, ¿de qué estás hablando?", fue su respuesta inicial ante las alertas de su equipo. Sin embargo, sus colaboradores le hicieron entender rápidamente que la situación era "muy, muy seria".

Ante la presión social y mediática de los fanáticos del niño mago, la compañía decidió contratar a expertos en planificación para modificar la ruta del trazado y evitar la zona del homenaje al personaje.

Irónicamente, para esquivar el lugar sagrado del elfo de ficción, el nuevo recorrido del cable debió aproximarse a yacimientos con restos auténticos de la Edad de Bronce, entre ellos urnas de enterramientos humanos prehistóricos.

"Mucha gente se alegró mucho. El proyecto sigue adelante y Dobby está contento", aseguró Ludlam tras confirmarse la reubicación del proyecto energético, consolidando uno de los episodios más insólitos donde la ficción colectiva logró imponerse a la ingeniería de gran escala.

En pocas palabras

  • Fanáticos de Harry Potter: alteraron un cable submarino de 503 millones de euros para proteger la tumba de Dobby.
  • Ubicación clave: la tumba ficticia se encuentra en Freshwater West, Gales, lugar de filmación de la película.
  • Impacto en el proyecto: la empresa Etchea Energy modificó el trazado para evitar el memorial, priorizando la protección de restos arqueológicos.
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados