Emma Thompson es una de las actrices más exitosas del mundo. Quizás la recuerdes por sus trabajos en "Love Actually", "Buena Suerte, Leo Grande" o la icónica "Lo que queda del día".
Emma Thompson rompe un récord histórico en los premios Oscar: ¿de qué se trata?
La actriz británica es la única en romper un récord en los premios Oscar. A continuación te contamos cuál es
Pocas personas saben que en la actualidad, la actriz británica sigue siendo la única persona en la historia de los Premios Oscar en haber conseguido un logro en específico. A continuación te contamos de qué trata.
¿Qué logro y récord ha conseguido Emma Thompson en la historia de los premios Oscar?
A lo largo de su carrera, Thompson ha firmado o coescrito varios títulos de películas como "La niñera mágica" (Kirk Jones, 2006), que además protagonizó, "Bridget Jones’ Baby" (Sharon Maguire, 2016) o "Last Christmas" (Paul Feig, 2019), la comedia romántica navideña encabezada por Emilia Clarke y Henry Golding.
Thompson también colaboró (sin acreditar) en el guion de "Orgullo y prejuicio" (Joe Wright, 2005), la adaptación de Jane Austen protagonizada por Keira Knightley y Matthew Macfadyen. En concreto, Thompson escribió el icónico discurso de Charlotte Lucas, hoy convertido en carne de meme.
En toda la historia de los Premios Oscar, solo hay una persona que tenga dos estatuillas por guion e interpretación: Emma Thompson. La actriz se ha llevado a casa el premio a Mejor Actriz por su papel en "Regreso a Howards End" (James Ivory, 1992), película que protagonizó junto a Anthony Hopkins, y tres años más tarde el de Mejor Guion Adaptado por "Sentido y Sensibilidad" (Ang Lee, 1995), la cinta basada en la novela homónima de Jane Austen.
Sin embargo, tiempo después de haber ganado el premio Oscar como guionista, Thompson aseguró que sintió que ese premio no lo merecía, ya que estaba "plagiando" a Jane Austen.
"Pensé: ‘Dios mío, esto es plagio, simple y llanamente. Solo estoy cogiendo algo y transformándolo en otra cosa’". Thompson también reconoció lo difícil que fue equilibrar fidelidad y adaptación, especialmente ante las críticas de los sectores más puristas. "Tuvimos que inventar muchísimas cosas y la Sociedad Jane Austen de Estados Unidos lo desaprobó profundamente", recordó.


