Irresistibles

Qué son los Chipacitos y cómo preparar la receta en 20 minutos: son ricos, esponjosos y con mucho queso

Aprende a preparar los mejores chipacitos. Esos pancitos salados irresistibles y libres de gluten son una de las recetas más fáciles de chipá con doble queso

Receta para hacer Chipacitos con mucho queso

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 500 g de fécula de mandioca
  • 200 ml de leche.
  • 100 g de manteca
  • 100 g de queso rallado
  • 150 g de queso pategrás en cubos
  • 15 g de sal
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Procedimiento para hacer Chipacitos: el paso a paso

  1. Para comenzar, en un bol grande, mezcla la fécula de mandioca con el queso rallado y el pategrás en cubos.
  2. A continuación, agrega los huevos, la leche, la sal y la manteca pomada. Une bien hasta integrar, pero sin amasar.
  3. Luego, con las manos, forma bolitas medianas. Deben salir 24 unidades.
  4. Por último, cocina los chipacitos en el horno a 180°C por 20 minutos, aproximadamente.

Cuando pensamos en algo salado, crocante por fuera y esponjoso por dentro para disfrutar por la tarde, el chipá es el primer candidato en aparecer. Estos pancitos de almidón de mandioca no solo son irresistibles, sino que forman parte de una de las recetas más sencillas de la gastronomía regional, ideal para quienes prefieren evitar lo dulce a la hora de la merienda.

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¿Qué son los chipacitos?

Si bien en gran parte de Argentina y Paraguay se los conoce simplemente como chipá, el término "chipacito" o "chipita" se utiliza para referirse a su versión más pequeña y adictiva, perfecta para comer de un bocado.

Se trata de un panificado libre de gluten (si se cuidan las trazas) cuya base es el almidón de mandioca y, por supuesto, una generosa cantidad de queso. Aunque existen muchas variantes, el secreto de un buen chipacito es la mezcla de texturas: una corteza dorada y un corazón tierno y elástico.

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Chipacitos: el truco para que no se pongan duros

Uno de los mayores desafíos al preparar recetas de chipá es evitar que, al enfriarse, se conviertan en "piedritas". Para que tus chipacitos sigan tiernos, el truco está en no pasarse de cocción.

En cuanto veas que la base está dorada y la superficie apenas tiene unas pintitas color caramelo, sacalos del horno. El calor residual terminará de cocinarlos por dentro sin secarlos.

¿Te sobraron para el día siguiente? No te preocupes. Guardalos en una bolsa hermética una vez que estén fríos. Al momento de comerlos, dales un golpe de horno fuerte o unos 10 segundos de microondas.

Otra opción es congelar las bolitas de masa crudas en una placa y, una vez duras, pasarlas a una bolsa. Así, tenés chipacitos listos para hornear directamente.

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