No son rosquillas ni bizcochos, si bien tienen una forma similar redonda. Los rosquitos llevan ingredientes distintos y se cocinan al horno, no en aceite. La receta es muy sencilla, rendidora y con pocos ingredientes. A continuación te comparto el paso a paso y los ingredientes con sus respectivas cantidades para unos rosquitos riquísimos para la media tarde de verano.
La primera vez que hice esta receta era muy pequeña, recuerdo encontrar un papel viejo y amarillento entre las recetas de mi mamá. Fue tan fácil hacerlos y salieron tantas unidades, que a partir de ese instante se convirtieron en mi caballito de batalla. Los rosquitos de limón o de cualquier otro sabor también son una opción excelente para emprender y vender.
Receta de rosquitos de limón para una tarde de verano
Para las tardes de verano, los rosquitos son una excelente merienda. Son ricos, húmedos y con un intenso sabor a limón. También pueden hacerse de vino blanco con grasa en lugar de aceite, son realmente deliciosos e intensos. Aquí te dejo todos los ingredientes que va a necesitar, y el paso a paso de mi receta de rosquitos mendocinos de limón.
Ingredientes para mi receta de rosquitos de limón
Para la masa:
- 15 cucharadas de leche.
- 15 cucharadas de azúcar.
- 15 cucharadas de aceite.
- Ralladura y jugo de dos limones medianos.
- 1 kilo de harina leudante.
- 3 huevos grandes.
Para la cobertura de azúcar:
- Una taza de leche o jugo de limón para más sabor.
- 100 gramos de azúcar para pasar los rosquitos.
Paso a paso para realizar esta receta dulce de verano
- Para comenzar coloca en un recipiente los huevos con la leche y el azúcar. Integra sin batir, solo integra.
- Agrega el aceite y la ralladura y jugo de limón previamente preparados.
- Comienza a agregar la harina poco a poco y previamente tamizada. Ojo, no la coloques de golpe ya que, dependiendo el tamaño de los huevos, es la cantidad de harina que la masa absorberá.
- Comienza a integrar con una cuchara o tenedor y cuando te sientas listo introduce las manos para unir los ingredientes. Tienes que obtener una masa relativamente blanda pero que no se pegue a las manos.
- Una vez lista la masa, no es necesario que la dejes reposar. Para el armado de los rosquitos, vas a tomar una porción de masa y con movimientos circulares sobre la mesada vas a formar cilindros de 3 centímetros de diámetro aproximadamente. Corta el cilindro en porciones de 10 centímetros y une las puntas formando una rosca.
- Coloca los rosquitos en una placa con aceite y harina para que no se peguen. Envíalos al horno a 180° durante 15 minutos o hasta que estén dorados por abajo y tengan un aspecto opaco en la superficie.
- Sin esperar a que se enfríen, pasa los rosquitos por leche o jugo de limón y azúcar. Y listo, ya tienes el bocado perfecto para tus meriendas de verano.






