Hay una receta que no es de las más conocidas y sirve para elaborar unas deliciosas tutucas, uno de los snack más conocidos y consumidos por las personas en Argentina y el mundo.
Si bien no es muy común llevar a cabo esta receta de estos pequeños granos de maíz inflados, dulces y con una textura crujiente, muchas personas están experimentado en la cocina y han comenzado a hacer este rico producto, que se consigue en kioscos, almacenes y supermercados.
La realidad es que para que se logre elaborar unas tutucas iguales a las que usualmente se consiguen y consumen, hace falta una máquina industrial, hay una receta con un truco secreto, que deja como resultado unas tutucas muy similares a las tradicionales.
El sitio infozona da a conocer una manera para hacer tutucas caseras, que son deliciosas y terminan siendo irresistibles y deliciosas.
Receta de tutucas caseras
Lo que todas las personas deberían saber, es que esta receta busca acercarse lo más posible a las tutucas comerciales, ya que es complicado con una elaboración en casa.
Para lograr las mejores tutucas caseras, es necesario inflar granos de maíz y luego caramelizarlos, con la idea de que queden dulces.
Ingredientes
- 1 taza de maíz pisingallo
- ½ taza de azúcar
- ¼ taza de agua
- 1 cucharada de manteca o aceite neutro
Preparación
- En una sartén o cacerola, colocar el maíz pisingallo y cocinar hasta que empiecen a explotar, moviendo de vez en cuando el recipiente, para que no se queme y se cocinen de manera uniforme. Reservar.
- En un recipiente aparte, calentar el azúcar, hasta que se logre un caramelo de color claro. Es opcional incorporar una cucharada de manteca o aceite neutro.
- Sumar el maíz inflado con el caramelo. Revolver hasta que los granos queden totalmente bañados en la azúcar caramelizada.
- Dejar enfriar en una placa o fuente. Separar los granos lo máximo posible, para que no se peguen unos a otros.
A diferencia de las tutucas tradicionales, más grandes y esponjosas, que se obtienen mediante un grano sometido a alta presión y temperatura, y que se logra con máquinas especiales, las que se fabrican en casa, quedan similares a los pochoclos, al no poder expandirse de la misma manera, aunque la base es la misma.




