En el universo de las recetas dulces, pocas logran evocar la nostalgia como el postre borracho. Es esa preparación sencilla, sin horno y con "gusto a casa" que ha pasado de generación en generación. Su secreto reside en el equilibrio perfecto entre la suavidad de la crema y ese toque audaz que aporta el licor, convirtiéndolo en el broche de oro ideal para cualquier reunión.
El postre borracho de licor y vainillas es, en definitiva, una invitación a revisitar los sabores de la infancia con un toque de sofisticación que nunca falla. Hoy te traemos la receta definitiva para que luzcas tus habilidades en la cocina con ingredientes que seguramente tenés a mano.
Ingredientes para la receta del postre borracho
Para deleitar a 6 comensales, vas a necesitar:
- Vainillas: 2 paquetes (aprox. 24 unidades).
- Leche: 500 ml.
- Polvo para postre de vainilla o chocolate: 1 paquete (o podés hacer una crema pastelera casera).
- Licor: 150 ml (puede ser Oporto, licor de café o de dulce de leche).
- Café fuerte o leche extra: 100 ml (para rebajar el licor si se prefiere más suave).
- Crema de leche: 250 ml (batida a punto chantilly).
- Nueces o chocolate rallado: cantidad necesaria para decorar.
Procedimiento paso a paso
- Preparar la base líquida: En un bol profundo, mezclá el licor de tu preferencia con el café o la leche. Esta mezcla será el alma del postre, donde embeberemos las vainillas.
- Elaborar el relleno: Prepará el postre de sobre siguiendo las instrucciones del envase con los 500 ml de leche. Si buscás algo más artesanal, prepará una crema pastelera espesa y dejala entibiar.
- El armado: En una fuente de vidrio (para que se luzcan las capas), pasá rápidamente cada vainilla por la mezcla de licor (sin que se deshagan) y disponelas formando una base sólida.






