Fiambres caseros

Cómo preparar Bondiola casera: el proceso para curarla y lograr una receta artesanal con 4 ingredientes

Es una de las recetas más rendidoras para hacer bondiola casera, con pocos ingredientes. Es un fiambre sabroso para disfrutar durante todo el año

Preparar bondiola casera es una excelente opción para quienes disfrutan de las recetas hechas en casa y buscan sabores intensos sin gastar de más. Este clásico fiambre artesanal se puede elaborar con ingredientes simples, fáciles de conseguir, y es una alternativa ideal para tener siempre lista en la heladera y disfrutar en cualquier momento del año.

Aunque el proceso requiere tiempo y paciencia, la recompensa vale la pena: una bondiola sabrosa, aromática y con una textura irresistible. El paso a paso no es complicado, pero sí demanda dedicación, ya que el secreto de la receta está en respetar los tiempos de curado y reposo.

Si bien es posible comprar bondiola casera en fiambrerías, almacenes o supermercados, su precio suele ser elevado. Por eso, animarse a prepararla en casa no solo resulta una experiencia culinaria muy gratificante, sino que también permite cuidar la economía sin resignar calidad ni sabor.

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Receta para hacer una bondiola casera

Ingredientes:

  • 2 k bondiola de cerdo
  • 2 k de sal gruesa
  • 200 g de azúcar
  • Especias variadas: ají molido, pimentón, pimienta

Elementos:

  • Papel manteca
  • Hilo choricero
  • Red para fiambres
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Receta de la bondiola casera, paso a paso

  1. Primero, en un recipiente grande, coloca 2 kilos de sal y 200 gramos de azúcar para curar la bondiola de cerdo.
  2. En otro recipiente, coloca una base de la mezcla de 2 centímetros de espesor y acuesta la bondiola sobre ella y cubre completamente. Deja reposar en la heladera por 4 días.
  3. A continuación, enjuaga bien la bondiola, sacándole los restos de azúcar y sal. Cuélgala por una hora para que se seque bien.
  4. En otro recipiente, mezcla ají molido, pimentón y pimienta. Agrégale este mix a la bondiola y masajea con las manos hasta que quede bien colorida.
  5. Envuélvela en papel manteca, colócale una red de fiambres y cuelga en algún lugar fresco y oscuro, preferentemente con un hilo choricero.
  6. Deja reposar por unos 15 días, el tiempo mínimo que se necesita para el curado. En ese tiempo perderá el 30% de su peso original, quedando lista para consumir.

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