Con la llegada de los días más frescos, el cuerpo empieza a pedir algo dulce para la hora de la merienda. Entre las infinitas opciones de la pastelería casera, hay una receta que reina por su simpleza y su resultado espectacular: la torta invertida de manzanas.
Ese contraste entre el bizcochuelo esponjoso, la fruta tierna y el caramelo dorado. es un verdadero viaje a la infancia.
Lo mejor de todo es que no se necesitan ingredientes exóticos ni ser un maestro pastelero para lograrla.
Acá te dejamos el paso a paso definitivo de la receta para que salga increíble, no se te pegue en el molde y te corones en la cocina.
Receta de torta invertida de manzanas
Para una asadera o molde redondo tradicional (de unos 22 a 24 cm de diámetro), vas a necesitar:
Para la base y el caramelo:
- Manzanas: 2 o 3 unidades (preferentemente verdes para contrastar la acidez con el dulce, pero las rojas van perfectas también).
- Azúcar: 150 gramos.
- Manteca: 20 gramos (opcional, le da un brillo y sabor extra al caramelo).
Para el bizcochuelo:
- Huevos: 3 unidades.
- Azúcar: 150 gramos.
- Aceite neutro (girasol o maíz): 100 cc (o 100 gramos de manteca derretida).
- Leche: 100 cc.
- Esencia de vainilla: 1 cucharadita.
- Harina leudante: 250 gramos (o harina 0000 con 2 cucharaditas de polvo de hornear).
Receta de torta invertida de manzanas
- El secreto está en el molde: primero, hay que hacer el caramelo. Podés hacerlo directamente en el molde de la torta (si es de aluminio o apto para fuego) derritiendo el azúcar a fuego corona. Si no, hacelo en una ollita y volcalo rápidamente en el molde, esparciéndolo por el fondo y un poco por los bordes. Si usás manteca, agregala apenas el azúcar se funda.
- Preparar la fruta: pelar las manzanas (algunos prefieren dejarles la cáscara para que no se desarmen tanto), sacarles el centro y cortarlas en gajos ni muy finos ni muy gruesos. Acomodarlas sobre el caramelo ya frío, formando un diseño en espiral.
- El batido: en un bol grande, batir los huevos con el azúcar hasta que la preparación espume y se vuelva más clarita. Agregar el aceite (o manteca derretida), la leche y la esencia de vainilla. Mezclar bien.
- Los secos: incorporar la harina leudante previamente tamizada. Mezclar con movimientos suaves y envolventes para no bajar el batido y lograr que quede esponjoso.
- Al horno: volcar la preparación sobre las manzanas acomodadas en el molde. Llevar a horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 40 a 45 minutos. Para saber si está lista, introducí un palillo o cuchillo en el centro; si sale limpio, ya está.
El tip de oro del chef: el desmolde es el momento de mayor tensión, pero tiene truco. La torta invertida se desmolda en caliente o tibia. Si dejás que se enfríe por completo en el molde, el caramelo se va a endurecer y las manzanas quedarán pegadas al fondo. Apenas la sacás del horno, pasá un cuchillo por los bordes, apoyá el plato donde la vas a servir por encima del molde y, con decisión y cuidado de no quemarte, dale la vuelta.
¡Y listo! Ya tenés en tu mesa un clásico infalible. Cortá una buena porción, poné el agua para el mate y a disfrutar.





