El escabeche es, quizás, una de las técnicas de conservación más nobles de nuestra cocina. Esta receta no solo realza los sabores, sino que transforma un corte sencillo como el pollo en una entrada gourmet o el relleno ideal para un sándwich de excursión.
Aunque parece complejo, el truco de la receta está en el equilibrio exacto entre el vinagre, el aceite y la paciencia, ingredientes claves. Aquí te dejamos la hoja de ruta para que te salga perfecto.
Receta de pollo en escabeche, ingredientes
- Pollo: 1 kilo (preferentemente pechuga o pata-muslo sin piel, troceados en bocados medianos).
- Vegetales: 3 cebollas grandes, 3 zanahorias, 1 pimiento rojo.
- Líquidos: 1 taza de aceite de girasol, 1 taza de vinagre de alcohol (o manzana), 1/2 taza de vino blanco.
- Condimentos: Sal, granos de pimienta negra, hojas de laurel, una pizca de ají molido y 2 dientes de ajo.
Receta de pollo en escabeche, paso a paso
- Sellado del pollo: en una olla grande con un chorrito de aceite, dorá los trozos de pollo. No buscamos que se cocinen por completo, sino que tomen color y "encierren" su jugo. Retirá y reservá.
- El colchón de vegetales: en el mismo fondo de cocción, agregá las cebollas en pluma, las zanahorias en rodajas finas y el pimiento en tiritas. Rehogá a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente.
- La unión: reincorporá el pollo a la olla. Sumá los ajos machacados, el laurel y la pimienta.
- El líquido sagrado: verté el aceite, el vinagre y el vino blanco. Es vital que el líquido cubra casi por completo los sólidos.
- Cocción lenta: bajá el fuego al mínimo, tapá la olla y dejá cocinar por unos 30 a 40 minutos. La zanahoria es tu termómetro: cuando esté tierna, el plato está listo.
El consejo de oro de la receta: “Saber esperar”
El escabeche es de esas recetas que mejoran con el tiempo. Si bien se puede comer caliente, lo ideal es dejarlo enfriar y guardarlo en la heladera al menos 24 horas antes de consumirlo. Esto permite que las fibras del pollo se impregnen del ácido y las especias.
Tip del chef: si lo vas a envasar en frascos, asegurate de que estén esterilizados y que el líquido cubra siempre los ingredientes para evitar que se sequen.







