El estofado de pollo es mucho más que una simple receta; es un pasaje directo a los recuerdos de la infancia y a los almuerzos de domingo. Ahora que el otoño empieza a hacerse sentir, este clásico de la gastronomía casera se convierte en el aliado perfecto para entrar en calor y reunir a la familia.
Ya sea para bañar unos buenos tallarines caseros, unos ñoquis o simplemente para acompañar con un buen trozo de pan francés, el secreto de un buen estofado radica en la paciencia y en la calidad de sus ingredientes.
A continuación, el paso a paso para preparar un estofado de pollo para chuparse los dedos.
Receta de estofado de pollo, ingredientes
Ingredientes (para 4 personas)
- 1 pollo entero trozado (o 4 muslos y 4 patas, que aportan más sabor).
- 2 cebollas grandes picadas finamente.
- 1 pimiento morrón rojo cortado en cubitos.
- 2 zanahorias ralladas o en rodajas finas.
- 3 dientes de ajo bien picados.
- 1 vaso de vino (un buen Malbec mendocino o vino blanco, a elección).
- 750 ml de puré de tomate (o tomates perita triturados).
- 1 taza de caldo de pollo o verduras.
- Condimentos: 2 hojas de laurel, pimentón dulce, orégano, ají molido, sal y pimienta a gusto.
- Aceite de oliva o girasol.
Receta de estofado de pollo, ingredientes
- Sellar la carne: en una olla amplia (si es de hierro fundido, mejor), calentá un chorrito de aceite. Agregá las presas de pollo previamente salpimentadas. Cocinalas a fuego fuerte hasta que estén bien doradas por todos sus lados. Retiralas y reservalas. Este paso es vital para que la carne conserve sus jugos y le deje todo el "fondo de cocción" a la olla.
- El sofrito: en esa misma olla, sin lavarla y aprovechando los jugos que dejó el pollo, bajá el fuego y agregá la cebolla, el pimiento y el ajo. Raspá bien el fondo con una cuchara de madera. Cuando la cebolla esté transparente, sumá la zanahoria y cociná por unos 5 minutos más.
- El toque mágico: levantá la temperatura e incorporá el vaso de vino. Dejá hervir destapado durante unos 3 a 5 minutos hasta que se evapore el olor a alcohol. Este paso le va a dar una profundidad de sabor increíble a la salsa.
- La cocción lenta: volvé a colocar el pollo en la olla. Agregá el puré de tomate, el caldo, las hojas de laurel y todos los condimentos (pimentón, orégano y ají molido). Mezclá bien para que todo se integre.
- Paciencia y tiempo: tapá la olla, bajá el fuego al mínimo y dejá cocinar a fuego lento durante al menos 45 a 60 minutos. Revolvé de vez en cuando para que no se pegue en el fondo. El estofado estará listo cuando veas que la salsa espesó y la carne del pollo se desprende fácilmente del hueso.
El secretito de la abuela sobre la receta: si notás que la salsa quedó un poco ácida por el tomate, podés agregarle una pizca de azúcar a mitad de la cocción para equilibrar los sabores. Y recordá: el estofado siempre es más rico si se deja reposar unas horas antes de comer, ¡o incluso al día siguiente!
¿Y vos, con qué vas a acompañar este manjar? Un buen plato de pastas frescas o un puré de papas bien cremoso son la pareja ideal para este clásico que nunca falla.







