Turrón de quaker, turrón alemán, turrón de avena... son lo mismo, es el postre goloso que no puede faltar en los cumpleaños y, menos, en la casa de la abuela. Se trata de una de las recetas típicas de la pastelería argentina casera (sí, es nuestra), que data del año 1700.
En sus comienzos, el turrón de quaker no era como lo conocemos hoy: lo preparaban con miel, nueces tostadas y frutos secos, por lo que si le sumas estos ingredientes será un postre más parecido al tradicional. Con el tiempo fue mutando hasta convertirse en la receta que conocemos hoy, con galletas y avena.
Esta receta de turrón alemán es perfecta para la merienda casera de cualquier día, ya que, en lugar de chocolate, lleva cacao. A esa mezcla de avena y manteca se le puede sumar dulce de leche para darle más cremosidad y sabor.
Recetas: Turrón de quaker de la abuela
Ingredientes:
- 2 tazas avena
- 1 1/2 taza de azúcar
- 150 gramos de manteca
- 8 cucharadas de cacao
- 16 cucharadas de leche
- Galletas saladas
El turrón de quaker también puede rellenarse con una mezcla de chocolate cobertura derretido y dulce de leche, pero con cacao es mucho más económico.
Cómo preparar la receta del turrón de quaker, paso a paso
- Primero, en una olla, coloca la avena, el azúcar, la manteca, el cacao y la leche. Mezcla bien y lleva a fuego mínimo, revolviendo cada 5 minutos.
- Retira la olla del fuego y, si quieres, agrega dos cucharadas de dulce de leche a la preparación. Luego, comienza a preparar el Turrón alemán de avena, con la preparación caliente porque sino se endurece.
- Remoja las galletas saladas en leche chocolatada e intercala capas con el relleno. Termina el Turrón de quaker con un poco del relleno y deja enfriar en la heladera antes de servir.
¿Por qué se le dice quaker a la avena?
El término "quaker" se originó en el siglo XVII, durante la reforma protestante liderada por Martín Lutero. Se trató de un grupo de religiosos que decidieron separarse de la Iglesia Católica debido a los abusos cometidos por ésta en esa época, especialmente por la guerra de las cruzadas, la venta de indulgencias o la santa inquisición.
Perseguidos por la reina María de Inglaterra, se vieron obligados a huir a Estados Unidos, donde comenzaron a separarse en comunidades religiosas. Una de ella fue la sociedad religiosa de los amigos o también conocida como "los que tiemblan ante Dios".
En relación a este nombre, derivado de la palabra en ingles "quake" (temblar), comenzaron a llamarlos como "Quaker", que traducido al español es "los cuaqueros".
Pasaron años y, en 1881, el empresario estadounidense Henry Parsons Crowell compró un molino de avena a una congregación de "Quaker". Con la idea de crear una empresa que facilite el consumo de avena y pueda ser usada como harina, nació la famosa marca de avena Quaker, que hace referencia a "los cuaqueros".
Con el paso de los años, se comenzó a relacionar el producto directamente con el nombre de la marca, por lo que actualmente se le dice erróneamente "Quaker" a la avena.






