Turismo

El pueblo fronterizo con una isla que te hará dudar si estás en Argentina o en Brasil

Este pueblo del noreste misionero combina frontera viva con una economía de paso que lo hace único

Argentina esconde pueblos donde el río Uruguay hace de frontera natural y una isla fluvial pertenece al país por solo 200 metros de ancho. Mientras San Javier o El Soberbio figuran en los mapas turísticos, Alba Posse sigue siendo un punto ciego para la mayoría.

Alba Posse, en la provincia de Misiones, con casi 2.000 habitantes, es el municipio más pequeño del departamento 25 de Mayo y uno de los dos únicos lugares del país donde Argentina y Brasil comparten una isla.

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El pueblo Alba Posse es como una isla.

El pueblo Alba Posse es como una isla.

El pueblo argentino casi brasilero

Fue fundado el 8 de diciembre de 1927 por inmigrantes suizos-alemanes liderados por Albino Posse, sobre tierras donadas por el Territorio Nacional de Misiones. Hoy el municipio es el segundo más pequeño de la provincia después de Campo Grande, con una densidad altísima de población.

El dato geográfico que lo hace irrepetible: la Isla Brasilera que está situada en el río Uruguay frente al pueblo. El límite internacional deja 80-220 metros de territorio argentino en la isla según la medición oficial argentino-brasileña de 2021. Brasil la administra de facto desde 1960, pero Argentina nunca renunció a la soberanía; es el único caso de isla compartida en Sudamérica continental. Desde Alba Posse se ve la bandera brasileña a menos de 300 metros.

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El pueblo está en la frontera con Brasil.

El pueblo está en la frontera con Brasil.

El pueblo vive literalmente de la frontera: el Paso Internacional Alba Posse – Porto Mauá tiene un puente inaugurado en 2016 que mueve 1.200 vehículos diarios y es el tercer cruce más usado entre Misiones y Rio Grande do Sul después de Bernardo de Irigoyen y Santo Tomé. El 68 % de los hogares declara ingresos por comercio fronterizo..

Alba Posse es el pueblo-isla en Misiones, donde la frontera se cruza caminando en 10 minutos y la soberanía se discute a la vista de todos. Su isla compartida, puente récord de tránsito vecinal y población envejecida que vive del intercambio diario lo convierten en el rincón más curioso del litoral argentino.

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