Una tormenta invernal inusualmente grande y severa amenaza este fin de semana a gran parte de Estados Unidos, donde unos 160 millones de personas podrían verse afectadas por nieve intensa, lluvia helada y temperaturas polares. El fenómeno impactará en casi 30 estados, desde Nuevo México hasta Nueva York, y podría generar consecuencias potencialmente catastróficas, según alertó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Un fenómeno extremo que se extenderá de oeste a este
De acuerdo al NWS, una masa de aire potencialmente mortal comenzará a desplazarse desde las Altas Llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este a partir de este viernes, con efectos que se prolongarán hasta principios de la próxima semana.
Las primeras consecuencias ya se sienten en la región de los Grandes Lagos, cerca de la frontera con Canadá, donde se registran fuertes nevadas. Sin embargo, el impacto del sistema será mucho más amplio y afectará a grandes ciudades y zonas densamente pobladas.
Algunos expertos aseguran que podría tratarse de la tormenta que defina todo el invierno e incluso que sea recordada durante décadas.
Una mezcla explosiva de factores climáticos
Aunque las tormentas invernales son habituales durante esta época del año, esta se diferencia por la combinación excepcional de varios sistemas meteorológicos que potencian su peligrosidad.
“El hecho de que tengamos aproximadamente 2.900 kilómetros ininterrumpidos de alertas climáticas, desde Arizona hasta la costa este, demuestra la magnitud de esta tormenta”, explicó Matthew Cappucci, meteorólogo de MyRadar.
De acuerdo con el meteorólogo canadiense Geoff Coulson, el fenómeno se origina por la colisión de un río atmosférico cargado de humedad desde el Pacífico, el aire cálido y húmedo del Golfo de México y un vórtice polar que empuja aire ártico desde Canadá hacia el sur.
Qué se puede esperar: frío extremo, nieve y cortes de energía
Los especialistas advierten que la tormenta podría concentrar todos los peligros climáticos invernales posibles, aunque sus efectos variarán según la región.
El NWS alertó que más de la mitad de la población estadounidense enfrentará aire peligrosamente frío, con sensaciones térmicas por debajo de los -46 °C en las llanuras del norte y temperaturas bajo cero en zonas poco acostumbradas a ese clima.
“Estas condiciones representan un riesgo mortal de hipotermia y congelación para la piel expuesta”, advirtió el organismo meteorológico.
El peligro también se extiende al interior de las viviendas, ya que posibles cortes generalizados de electricidad podrían dejar a miles de hogares sin calefacción durante varios días.
Impacto en el transporte y las principales ciudades
Según información recopilada por la BBC, se esperan acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros en una extensa franja del país, desde las llanuras del sur hasta el noreste.
Ciudades como Memphis, Nashville, Washington D.C., Baltimore, Filadelfia y Nueva York podrían verse seriamente afectadas, con demoras en el transporte público y aéreo, además de rutas congeladas.
En estados como Nuevo México, Texas y Arkansas, el mayor riesgo será la lluvia helada y la aguanieve, que podrían provocar cortes de energía prolongados y complicaciones en la circulación.
El recuerdo de tormentas devastadoras
La tormenta llega a pocos años del fenómeno que golpeó a Texas en 2021, cuando el colapso de la red eléctrica dejó a millones de personas sin servicios básicos durante días y provocó al menos 250 muertes.
Ante este escenario, las autoridades temen nuevas interrupciones en los servicios de electricidad, agua y gas, especialmente en los estados del sur, donde los equipos para enfrentar el hielo son limitados.
Desde el NWS recomendaron a la población preparar provisiones esenciales para varios días. En tanto, el gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, declaró el estado de emergencia y pidió a los ciudadanos evitar circular durante el fin de semana salvo que sea estrictamente necesario.





