Esta plaga se trata de una oruga de casi 13 centímetros está generando preocupación entre los productores de arándanos de Carolina del Norte, uno de los principales estados productores de esta fruta en Estados Unidos.
Por primera vez en 16 años una plaga de 13 cm está devorando una industria de 55 millones de euros
Una larva gigante está atacando desde las raíces una de las industrias agrícolas más valiosas de Carolina del Norte

El insecto, identificado recientemente como Prionus imbricornis, fue confirmado por científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte como el responsable de dañar las raíces de los cultivos y debilitar miles de plantas desde debajo del suelo.
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El verdadero peligro de esta plaga no está en el escarabajo adulto, sino en su etapa larval. Las hembras depositan los huevos cerca de las raíces y, una vez que nacen, las larvas comienzan a alimentarse del sistema radicular de los arbustos. A medida que el daño avanza, las plantas muestran hojas marchitas, ramas secas y una notable pérdida de vigor. En los casos más graves, los arbustos pueden desprenderse del suelo con facilidad debido a la destrucción de las raíces.
La plaga oculta bajo tierra que está poniendo en riesgo millones de plantas de arándano
La preocupación es considerable porque Carolina del Norte produjo alrededor de 54 millones de libras de arándanos en 2023 y ocupa el séptimo lugar entre los estados productores del país. Ese mismo año, la actividad generó un valor de producción de 104,6 millones de dólares, equivalente a unos 55 millones de euros.
Los investigadores advierten que actualmente no existen insecticidas registrados específicamente para controlar esta plaga en cultivos de arándanos. Además, las larvas permanecen protegidas bajo tierra, donde los tratamientos químicos tienen dificultades para alcanzar niveles efectivos de control. Por esta razón, los esfuerzos se centran en detectar el momento más vulnerable de su ciclo biológico, cuando las larvas son pequeñas y recién comienzan a desarrollarse.
Como parte de las investigaciones, se instalaron trampas con feromonas en diferentes explotaciones agrícolas para monitorear la presencia de adultos y comprender mejor la distribución del insecto. También se evalúan nuevas estrategias de manejo, incluyendo insecticidas experimentales, técnicas de interrupción del apareamiento y la eliminación temprana de plantas infestadas.