El saludo entre la flamante vicepresidenta Cristina Kirchner y el presidente saliente Mauricio Macri fue tan frío como se esperaba. Se dieron la mano pero Cristina ni siquiera lo miró.
Compartieron poco tiempo juntos durante la ceremonia de traspaso de mando en la que los gestos faciales y corporales demostraron la incomodidad tanto de uno como de otro.
Cuando Macri debió saludar a Cristina, se dieron la mano pero el gesto de la vicepresidente, tanto de su rostro como de su cuerpo, indicó claramente un rechazo hacia el ex presidente.
El saludo con Alberto Fernández, si bien no fue afectuoso, fue más acorde a la situación. El presidente entrante recibió de manos del saliente el bastón y la banda. Y Macri le deseó "suerte" al darle un abrazo.
Tras ello, Macri saludó a Sergio Massa y no se despidió de la flamante vicepresidenta.
