En la Asamblea Legislativa pasaron dos cosas importantes. Una es que asistimos a uno de los acercamientos más explícitos de Alfredo Cornejo hacia Javier Milei. Lo que antes fue un tanteo más cauteloso y ambivalente, este miércoles pareció una aproximación casi en los papeles, y firmada frente a toda la sociedad mendocina.
Un Cornejo cada vez más cercano a Javier Milei
Hay una nueva dinámica entre Mendoza y la Presidencia y Alfredo Cornejo casi la formalizó. Las críticas, Portezuelo y los climas inéditos de nuestra política
Lo segundo que pasó fue que Cornejo obtuvo el primer gran fruto de su vínculo con la Nación. El primer guiño de calidez desde Casa Rosada, que hasta ahora no aparecía casi por ningún lado, ahora sí parece haber brotado.
Fruto del trabajo, el resultado asomó en un aspecto central : destrabar los 1.023 millones de dólares que eran para Portezuelo del Viento. Esa plata que es una paradoja caminante, porque, a pesar de ser intocable y permanecer quieta, es uno de los elementos más “manoseados” de las últimas décadas.
“Negociar es mejor que pelearse”, dicen cerca del gobernador. Es la premisa de Mendoza. Mucho mejor que la pelearse como el peronismo, que hasta acá no tuvo resultados en la Nación (aunque es válido que lo consideren el mejor camino) y mucho mejor que la pelea de los dialoguistas, como el chubutense Nacho Torres o algunos de algunos radicales, que también se plantaron al Presidente em otros términos.
La elección de Alfredo Cornejo
Cornejo eligió su propio camino desde el arranque: marcar distancia y medianamente jugar al equilibrio. Incluso pegándole a Milei en algunos momentos, como cuando le firmó documentos en contra junto a la Liga de Gobernadores, cuando lo intima por deudas que tiene con la provincia o como cuando trató de “ridícula” a su quita de subsidios al transporte.
El mendocino, sin embargo, este miércoles pareció moverse y dar un paso firme por fuera de ese “eje 0” del equilibrio. Se paró en una latitud decididamente mileista, o al menos abiertamente favorable al mandatario, marcando que el trazado por la ola libertaria es el camino hacia adelante.
Tiene muchas razones para ese acercamiento. La primera es la cercanía ideológica, sobre la que no hay que ahondar demasiado porque la conocemos. A ella se suma una forma parecida de encarar el poder. Cornejo encontró en Milei, inclusive, algo que nunca halló en Macri: a alguien convencido de que se puede hacer política con un discurso antipático y dando malas noticias.
Por supuesto que tiene sus momentos populistas también el Presidente. Nadie puede dudarlo. Pero sabe encarar a la gente a cara de perro y hasta lo disfruta. Cornejo nunca halló aquella similaridad con el líder del PRO, siempre más propenso a una forma más blanda y hasta demagoga de hablarle a la opinión pública.
Hay un punto más. A ese vínculo de Mendoza con la Nación lo favorecieron hasta los propios opositores locales. El peronismo de Mendoza le sentó algunas bases a Cornejo para que ser mileista le fuera incluso más fácil de lo que hubiera sido sin ellos.
¿Por qué?
Podríamos hablar de lo que hizo Alberto Fernández, justamente, con el laudo de Portezuelo del Viento. Y del contraste de aquello -que pareció una venganza política más que una decisión gubernamental-, con esta resolución que hoy tiene la nueva administración del país. Pero ni siquiera es lo único.
Otro ejemplo es que el peronismo le criticó a Cornejo que se acercase tanto a quien nos dejó sin subsidios al transporte. Y claro, no sólo el peronismo se calló la boca cuando hubo una deuda de mucha plata en el gobierno de Fernández para el transporte público, sino que, en esa misma jugada, la de no mandar fondos, le permitió a esta gestión demostrar que podía financiar por sí sola al mecanismo.
Esa misma espalda es la que el sistema local usa ahora para decirle a Milei que si no manda dinero, lo seguirá pagando la provincia. “Lo hicimos durante casi un año entero”, replican en Casa de Gobierno.
La crítica al acercamiento llega desde lugares que el oficialismo puede rebatir hasta con cierta facilidad.
Sí asoma una “marcada de cancha”. Una leve distancia desde calle Peltier hacia la Nación. Interesante ver a dónde nos lleva y qué implica para el futuro de ese vínculo.
“El Gobierno tiene que saber mirar más allá de sus dogmas”, le dijo Cornejo a Milei desde la Legislatura.
“Este mismo ajuste se podría hacer de una forma mucho más inteligente”, le retrucó también el diputado Lisandro Nieri dos días antes en el Congreso.
Son dos frases que encierran una diferencia de visión. Se suman al reclamo -casi silencioso, eso sí- por 18 mil millones de pesos que nos deben. Se suman a una jugada sotto voce por que se reactive la obra pública -que hoy dijeron que está dando resultados-, y se suman a este pedido, refrendado en la Asamblea, de que el Pacto de Mayo incluya sí o sí a la educación como uno de sus temas. Después habrá que ver si esto último es algo tangible o mero declaracionismo.
Lo cierto es que hay una nueva dinámica entre Mendoza y la Presidencia. Y se da en una época que también es extraña. Tan extraña, que a partir de ahora en la provincia ocurre algo inédito: el Gobierno y la principal fuerza opositora, que es La Unión Mendocina, compiten por el amor del mismo Presidente.
Acá se pelean de forma terrible, pero a la vez ambos son aliados a una misma figura y a las mismas ideas en la Nación. Raro.
De todos modos, lo importante es que esa nueva dinámica está instalada y que puede traer algunos cambios.
Cornejo eligió el mejor momento para cerrar su acercamiento al Presidente.
Primero, porque si es verdad lo que dice Milei, la peor etapa de la inflación ya pasó.
(No así la debacle en la actividad económica, que está dos dígitos en rojo).
Segundo, porque supo conservar los puentes cuando nos quitaron casi el 30% de los ingresos por coparticipación... y esa época también ya pasó, -con la inminente vuelta de Ganancias-.
Y tercero, porque ocurre justo un día después de que el fuera el propio Congreso de la Nación el que se le acercó a Milei. De que hasta el radicalismo que antes parecía antes más duro, ahora también le haya jugado a favor al libertario.
Justo un día después llegó esta declaración de afinidad.
Ahora falta lo más importante: que esta alianza no le termine por jugar en contra a Cornejo.
Para eso tiene que pasar, ni más ni menos, lo que todos queremos que pase:
Que Milei se equivoque lo menos posible.
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