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Análisis y opinión

Tolosa Paz reveló por qué el peronismo es nacional y popular

La principal precandidata kirchnerista para las PASO, Victoria Tolosa Paz, ha puesto en palabras lo que muchos callaban. Y ha revelado una de las esencias del peronismo

"En el peronismo siempre se garchó", nos reveló la principal precandidata del kirchnerismo para las PASO, Victoria Tolosa Paz. Ajá, mire usted. ¿Y cuál es la noticia? En el país siempre la gente tuvo sexo. La humanidad viene copulando desde que el mundo es mundo. Es lo más normal, parte de la vida.

Es como si Tolosa Paz hubiese dicho "en el peronismo siempre evacuamos los gases" y quisiera hacernos creer que el resto de los argentinos son unos culos fruncidos que no hacen uso de esa necesidad fisiológica.

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¿O es que los radicales, los socialistas, los trotskistas, los liberales, los conservadores, los fascistas, o los apolíticos no copularon en todos estos siglos? ¡Lo hicieron, Vicky, créalo! Y sin necesidad de andar diciéndolo en un programa de radio con el objetivo de captar votantes indecisos de la juventud.

Los habilidosos

Ejercer la sexualidad no es un atributo exclusivo de los peronistas. No es que los peronistas lo hagan mejor. Habrá algún peronista (mujer o varón) que se destaque en esas lides ¿por qué no? De la misma manera que hay radicales, macristas, lilistas, católicos, evangélicos, masones y ateos habilidosos en el arte de amar.

El asunto es que Tolosa Paz cree -y no duda en afirmarlo- que "los peronistas vinimos para hacer posible la felicidad de un pueblo y la grandeza de una patria, y no hay felicidad de un pueblo sin garchar".

Fantino le diría: "Pará, pará, pará, ¿vos me estás diciendo que ése fue el objetivo central por el cual fecundó el peronismo en la Argentina?". Un peronista como Tolosa, el militar Sergio Berni, que hace de rudo, le ha advertido a la compañera que "sin justicia social no hay garche que valga", pero es ganas de joder.

Goce nac y pop

Luego de repetir varias veces la palabra garchar, como esos niños que aprenden a decir "puta parió" y no dejan de repetirlo frente a toda la parentela, Tolosa Paz, en plan modosita, pidió perdón. Pero igual prosiguió con su espiche: "Nosotros (los peronistas) somos así. Lo que digo es parte importante de la vida: el baile, el disfrute, el goce, no lo vamos a ocultar. Somos seres humanos, nos gusta gozar, nos gusta divertirnos".

Insisto: ¿no es acaso lo mismo que le gusta a los radicales y a los del PRO? ¿No los criticaban a los amarillos por poner globos en los actos, hacer fiestas y bailar? Más de uno salió de esos actos y se fue a disfrutar del sexo.

La precandidata del Frente de Todos blandió un argumento interesante: si la palabra garchar hubiera salido de la boca de un candidato varón pocos se hubiera alarmado. Es muy factible. Pero en el caso particular de esta columna no no asusta la palabra, lo que planteamos es que no se entiende a cuenta de qué se llegó a la conclusión de que "no hay felicidad de un pueblo sin garchar".

¿Qué tiene que ver eso con una plataforma electoral para llegar al Congreso nacional?

Mucho y rico

¿Es que acaso Tolosa Paz propiciará una ley que nos obligará a tener relaciones sexuales los días pares? Uno supone que, por tratarse de las PASO del 12 de setiembre, primer acto para la elección legislativa de noviembre, y por ser ella una candidata que genera algunas expectativas, hubiera sido mejor que se refiriera a los asuntos que incluirá en los proyectos de ley que intentará presentar, de los cuales sabemos poco y nada.

Siempre tratando de cazar al vuelo el sentido de los vientos, la ínclita Florencia Peña ha salido a avalar a su compañera ideológica Tolosa Paz. "Nos quieren hacer creer que garchar mucho y rico no es de señoritas. Muchas querrían pasarlo como la pasamos las trolas". Respetamos tu opinión Flor, pero después no vayas llorando por los rincones y faltando al programa de Telefe por sentirte afectada por las respuestas de los trogloditas de las redes.

Garchar es un verbo transitivo que no figura en la RAE y cuya utilización se ha extendido mucho entre las mujeres de 20 a 40 años, en particular entre las que estudian y trabajan y son preferentemente feministas. Mujeres con actitud, un cacho deslenguadas, como manda la época. Ese verbo busca provocar, lo cual no está nada mal, siempre que eso no sea sólo una pose. Y no hablo del 69 o del filo de la cama, sino de una impostura, es decir de una mentira con apariencia de verdad.