El presidente Alberto Fernández citó para el lunes a todos los gobernadores para firmar un nuevo Consenso Fiscal 2022, que entre otros temas les permite subir impuestos provinciales. Si bien aún no lo oficializa, Rodolfo Suarez está decidido a firmarlo, aunque desde el Gobierno ratificaron que no subirán impuestos provinciales.

El nuevo Consenso Fiscal se puso en la mesa de la reunión que mantuvo la semana pasada el mismo presidente Fernández con los 13 gobernadores oficialistas y el texto comenzó a circular entre los mandatarios en la noche de este jueves, con la pretensión de que el lunes lo firmen los 24 gobernadores.

Luego de analizar los beneficios y perjuicios, tanto económicos como políticos, el gobernador Rodolfo Suarez está decidido a firmarlo, sobre todo porque entiende que de esta manera será más fácil para Mendoza renegociar la deuda que mantiene con dos entes nacionales, como es el Banco Nación y ANSES.

Pero además porque con esa firma estaría allanando el camino para que la Nación salde también una deuda que mantiene con la provincia por el Fondo de Desarrollo Provincial.

De igual manera desde el Gobierno confirmaron que aunque aquel Consenso Fiscal se los permita, se mantendrán en su decisión de no subir impuestos en Mendoza, algo que ya plantearon en el Presupuesto 2022 de la provincia.

"El Consenso Fiscal pone topes a las alícuotas de Ingresos Brutos y a otros impuestos provinciales, que sirven como tope máximo y por eso le da la posibilidad a las provincias de subir impuestos dependiendo de la situación de cada una. Esos topes están por encima de lo que se cobra en Mendoza, y a pesar de que el Consenso lo habilite no tenemos ninguna intención de subirlos, eso ya está en las leyes impositivas que ya aprobó la Legislatura para el año que viene. Que quede claro no se subirá ningún impuesto en Mendoza", ratificaron una y otra vez desde Casa de Gobierno

Una decisión en pos de Mendoza y desmarcándose de aliados

La decisión del gobernador Suarez de firmar el Consenso Fiscal dispara dos lecturas netamente políticas: por una lado prioriza la situación económica que deberá sortear Mendoza en el 2022, sobretodo para refinanciar la deuda que mantiene con entes nacionales, y por otro también muestra su independencia partidaria, desmarcándose de la postura de un aliado clave como es el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien ya adelantó que no firmará aquel acuerdo.

En Casa de Gobierno no lo dicen a viva voz, pero puertas adentro de los despachos de Hacienda y de la misma Gobernación analizan que lo más conveniente para la provincia es acompañar el Consenso que propone Alberto Fernández.

Saben que si no lo hacen, estarían dejando abierta la posibilidad de que la Nación se tome de ese rechazo para exigir o acelerar las exigencias de las deudas que provincias como Mendoza tienen con entes nacionales como el Banco Nación y ANSES, algo que podría poner en aprietos a las arcas provinciales en el 2022.

De muestra sirva recordar que en el 2020, al ex ministro de Hacienda Lisandro Nieri le llevó 10 meses aplicar el acuerdo de refinanciación con el Banco Nación que la provincia había iniciado en enero de ese año, por la deuda que tenía de $12.000 millones.