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El acuerdo con el FMI

Suarez envía a Vaquié a la reunión con el ministro Guzmán por las negociaciones con el FMI

Tras dialogar con la oposición, Alberto Fernández acordó que el encuentro que buscaba para este miércoles se divida en dos. En la reunión de hoy la oposición envía represenantes. El lunes, estará Suarez

Luego de varias idas y vueltas el gobernador Rodolfo Suarez enviará este miércoles al ministro de Economía Enrique Vaquié a la reunión convocada por el ministro Martín Guzmán para dialogar sobre el avance en las negociaciones con el FMI. L uego del acuerdo alcanzado entre el presidente y los líderes opositores, Mendoza aceptó enviar un representante quién estará presente desde las 17 en la convocatoria.

El primer intento del presidente Alberto Fernández era juntar a todos los gobernadores este miércoles para mostrar una señal de unidad y de apoyo político ante el FMI. Pero la jugada no resultó porque los cuatro mandatarios de Juntos por el Cambio, -Rodolfo Suarez, Horacio Rodríguez Larreta (CABA), Gustavo Valdés (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy)- se negaron a ser parte de la foto. Finalmente, tras numerosos llamados teléfonicos entre el presidente, los gobernadores y los dirigentes de la Juntos por el Cambio, se acordó que las provincias opositoras enviaran un representante a la reunión de esta tarde y el lunes que viene el presidente se verá cara a cara con los cuatro gobernadores opositores.

El objetivo con el que va Vaquié a la reunión es “escuchar para traer un pantallazo de lo que se diga”, según confirmaron en Casa de Gobierno. Es que en Mendoza se quejan de no saber prácticamente nada acerca del diálogo entre la Argentina y el Fondo, y aseguran que es la misma situación de desconocimiento que se vive en todas las provincias.

Según pudo averiguar Diario UNO, el teléfono de Vaquié sonó este martes cerca de las 18, con el anuncio de que tenía que asistir en menos de 24 horas al Museo del Bicentenario. Allí lo esperan los líderes del PJ, los “emisarios” de Gustavo Valdés y Gerardo Morales (Larreta no aceptó mandar a nadie) y Martín Guzmán, con detalles de la renegociación bajo el brazo.

Al ministro le tocará ser el representante del gobernador en el encuentro al que éste no quería asistir en un principio.

La definición fue tomada luego de un llamado entre Suarez y el Presidente de la Nación. Según contaron desde Casa de Gobierno, Fernández fue quien tomó la iniciativa y desde Mendoza devolvieron una respuesta cordial: toda la voluntad de diálogo y el apoyo para lograr un acuerdo con Washington, pero solicitando conocer los detalles de esa negociación.

Ambos líderes llegaron a un acuerdo y eso fortaleció las conversaciones que también se habían entablado desde Casa Rosada con el jujeño Gerardo Morales. De esa manera, Presidencia aceptó que habrá dos reuniones –y dos fotos-. Una sólo con referentes provinciales del PJ, y otra con los líderes disidentes más los jefes de bloques en el Congreso.

El lunes se dará el encuentro más tenso

Para Fernández, es fundamental el encuentro con los líderes opositores. Quedó demostrado con la cantidad torrencial de llamados que hizo a las provincias (al menos Jujuy y Mendoza) desde el martes por la mañana.

Al final, no tendrá la foto que pretendía inicialmente con todos los mandatarios provinciales, pero tendrá dos. En una sólo estará Guzmán con dirigentes peronistas. Pero en la siguiente, Alberto posará con los líderes de JxC que este lunes habían pegado el portazo (justo el mensaje de consolidación en el frente interno que pretende dar a los acreedores).

No es sólo eso: la reunión aparece como el paso previo (y absolutamente necesario) a una nueva etapa en la búsqueda del acuerdo: Guzmán todavía tiene que ir a presentar el Plan Plurianual al Congreso de la Nación y necesita que sea aprobado ya que Contiene muchas de las directivas económicas que deberán adoptarse para sellar un pacto con el FMI.

Por último, fue promesa del propio Alberto Fernández que toda disposición acerca de endeudamiento o nuevas negociaciones con organismos multilaterales, deben pasar por el Poder Legislativo. Luego de reuniones muy tensas en las cámaras, que terminaron con el rechazo al presupuesto y el pedido de impugnar una sesión, el cónclave con Suarez y compañía asoma como un acuerdo central para aceitar esos desgastados mecanismos y que se aprueben ambos proyectos.

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