Análisis y opinión

Se envalentonan en Mendoza los peronistas: hoy todos te quieren hacer "una cumbre"

Tras la experiencia fracasada del doble comando de Alberto y Cristina, el peronismo debe replantearse para qué pretende tener poder

Para algunos peronistas la palabra mágica es "caminar". Creen que allí está la esencia o, mejor, la única posibilidad de comunión entre el militante que quiere llegar a gobernador o intendente y los votantes. En concreto, quien tenga esas pretensiones políticas, debe salir "a caminar", pero lo tiene que hacer ¡ya! sin esperar un minuto. El bendito "territorio" los espera. O en su defecto debe hacer "una cumbre". De hacer casi nada a querer hacer todo.

El bueno de Forrest Gump (¿se acuerda?) corría todo el tiempo como loco. Los peronistas con ambiciones partidarias creen tener incorporado el mandato de caminar a paso redoblado y sin desmayo. Sin embargo a otros -que cada vez son más en ese partido político- eso ya les suena a exceso de muletilla. Son los que entienden que no se trata sólo de caminar, ni de tener ansias de poder, ni de poner el rostro en las "cumbres".

En realidad de lo que se trata es de tener con qué. Y no sólo plata. Se requiere, por ejemplo, de candidatos que tengan en claro qué quieren hacer en lo económico si llegan a gobernador. Que sepan de economía y no sólo de relato militante. A muchos de los anotados en Mendoza les falta letra. Mucha letra. Piensan en chiquito. Tienen la mente municipalizada. Algunos cáusticos le llaman a eso "pensar con mentalidad de cordón, banquina y cuneta".

Jorge Giménez peronismo mendocino pj.jpg
Reapareció el ex intendente de San Martín Jorge Giménez. Armó una "cumbre" en el Este para entregar pensiones.

Reapareció el ex intendente de San Martín Jorge Giménez. Armó una "cumbre" en el Este para entregar pensiones.

Épicas rancias

Lo que se demanda es poseer actitudes de liderazgo, de plantear ideas más modernas en lo económico y en lo social, de que esos candidatos estudien, que debatan, que no todo sea el juego de la tramoya, ni el culto al pobrismo como lema de vida.

Se requiere que planteen la necesidad de ser un partido acorde a los tiempos y no un tren viejo con su carga de apolilladas épicas inflamadas (si hasta los chavistas, ante tanto fracaso, están pegando la vuelta en lo económico), un partido que mantenga su vocación social pero que planifique tomando la buena experiencia de los países que han logrado aunar modernidad con acento social.

Aquello de que "el peronismo será revolucionario o no será" no tiene ningún asidero. Esa frase fue dicha en un momento particular de la Argentina, una etapa de choque y de tensiones extremas. El argentino quiere evolución política, no revoluciones. Necesita imperiosamente vivir en un país normal, equitativo, previsible.

¿Quién podría aceptar hoy aquello de "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos" con que Perón chuceaba a sus militantes cuando veía venir la insurrección militar de 1955. La multitud le contestaba "cinco por uno, no va a quedar ninguno". Hace poco una marca de vinos utilizó esta última frase en una de sus "promo". Toda una lección.

Los postulantes peronistas deben tener muy límpido qué ideas y planes de acción quieren aportar al justicialismo. Eso es lo que no les conocemos a los que han expresado su intención de pelear por el Sillón de San Martín. No se trata de darse el gusto de ser gobernador. Si hasta el corrupto Luis Lobos quería ser gobernador. Después de la experiencia fracasada del doble comando de Alberto y Cristina, el peronismo debe replantearse para qué se pretende tener poder..

La intendenta de Santa Rosa y ex reina nacional de la Vendimia, Flor Destéfanis, se permitió recomendar a algunos dirigentes del PJ mendocino que "salgan a caminar si tienen intenciones" de ser gobernador. Ella señaló en especial a Roberto Righi, a Martín Aveiro, y a Omar Félix porque no fueron a la cumbre denominada "Peronismo Futuro" organizada por la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, presidenta del PJ local.

"Sentido común"

Destéfanis entiende que esas "cumbres" del partido son los momentos ideales para que los anotados "levanten cabeza". No faltan, es lógico, los ciudadanos de a pie, en particular muchos peronistas que han quedado exhaustos de la experiencia kirchnerista, que están convencidos de que se requiere mucho más que caminar y hacer face.

El reaparecido ex intendente peronista de San Martín Jorge Giménez, acaba de decir que a los justicialistas que no se sumen a la unidad partidaria "les falta sentido común" porque según él, están ante la oportunidad de retomar la Gobernación en 2023 ya que la gestión de Rodolfo Suarez no ha logrado prender la economía.

Giménez cree que "tras una supuesta administración ordenada hay una provincia quieta. La paz de los cementerios. Mendoza se ha quedado en el tiempo con respecto a otras provincias". Ante eso aprovechó la onda de las "cumbres" peronistas para armar en el Centro de Congresos de San Martín una reunión a fin de que autoridades de la Agencia Nacional de Discapacidad entregaran 1.115 pensiones no contributivas a discapacitados de la Provincia.

Los peronistas curtidos y con traje de amianto son duchos en este tipo de cosas. Ahora bien, no se le ocurra a usted pedirle un mínimo plan de acción para salir de la crisis.

►TE PUEDE INTERESAR: De los billetes con bichos de Macri a los nuevos pesos de Alberto: el rol del diseño y de la narrativa militante