La mudanza de la Justicia Civil y de Familia al histórico edificio de los tribunales está demorada porque el Ministerio Público Fiscal todavía no puede funcionar en el nuevo Polo Judicial inaugurado en Ciudad.

Se trata de cinco Cámaras de Apelaciones en lo Civil y Comercial más una Cámara de Apelaciones en Familia y Minoridad que funcionan hace varios años en un edificio alquilado en calle Morón 347 de Ciudad, y que seguirán allí un tiempo más.

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Las Cámaras de Apelaciones en lo Civil y de Familia funcionan en Morón 347 y se mudarán a los tribunales.

Las Cámaras de Apelaciones en lo Civil y de Familia funcionan en Morón 347 y se mudarán a los tribunales.

Como consecuencia de la inauguración del nuevo Polo Judicial, la Suprema Corte decidió que toda la Justicia Civil y de Familia de segunda instancia se mude a la sede de los tribunales, frente a Casa de Gobierno.

El objetivo es dejar de pagar el alquiler y aprovechar al máximo los recursos propios, como sucede con otros cuatro arriendos en el Gran Mendoza donde funcionan otras dependencias.

Sin embargo, hay un freno: la sede del Ministerio Público Fiscal en el Polo Judicial no está terminada y por lo tanto los fiscales no pueden desocupar el espacio físico que ya ha sido destinado para los civilistas y de familia.

De acuerdo a la planificación inicial, esas seis cámaras de apelaciones funcionarán en el tercer piso ala sur del edificio situado en el barrio Cívico, previas remodelaciones de acuerdo a las necesidades de oficinas y reubicación de mobiliarios.

Cada uno de esos grupos está compuesto por jueces, secretarios, prosecretarios y empleados que se encargan de resolver los pleitos civiles y de familia que reciben en estado de apelación.

El Ministerio Público Fiscal tendrá sede propia en el Polo Judicial probablemente a fin de año. El retardo respecto de la ocupación del edificio de la Justicia Penal, que se concretó hace poco más de un mes, se debe a que las instalaciones del futuro Ministerio Público Fiscal comenzaron a levantarse mucho después.

Y aunque desde afuera se vea muy avanzado, aun restan detalles finos, la supervisión final para realizar posibles retoques y la incorporación de los muebles y estanterías para los jueces y empleados.