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El presidente Alberto Fernández con al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Foto NA.
"A partir de ese momento, me consta que disminuyeron las consultas entre Fernández y Larreta. En paralelo, creció el protagonismo de la ex presidenta Cristina Fernández", consideró.
En el mismo sentido, el consultor y escritor Carlos Fara remarcó que durante los primeros dos meses la imagen del primer mandatario no bajó del 70%, pese a que "hubo algunos altibajos como el día de cobro de los jubilados y los sobreprecios pagados por el Ministerio de Desarrollo Social".
"En junio su imagen empezó a bajar. Hoy, entre las preocupaciones de la opinión pública, el temor sanitario del primer momento de la pandemia coincide con la gran incertidumbre económica", indicó Fara. "En junio su imagen empezó a bajar. Hoy, entre las preocupaciones de la opinión pública, el temor sanitario del primer momento de la pandemia coincide con la gran incertidumbre económica", indicó Fara.
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Alberto Fernández. Foto NA.
Montoya, analista político y consultor estratégico, aseguró que el primer mandatario "abrazó la pandemia" y consiguió una serie importante de consensos políticos, pero no logró, a partir de ahí, desarrollar "una agenda de salida del encierro" y ahora se lo observa "debilitado".
"Argentina entró a la pandemia con todo el combo de problemas juntos. Las medidas que tomó rápidamente le hicieron ganar tiempo, pero los números de las encuestas son efímeros. Este año, América Latina va a caer más que Europa. A la salida de la pandemia se va a chocar con una realidad muy compleja de administrar", subrayó Montoya en diálogo con esta agencia.
Respecto al presente, Fidanza expresó que el país "entró en una tercera etapa", la de "desgaste", y evaluó: "En las crisis como esta pandemia, las sociedades suelen apoyar a sus líderes. Esto se vio en todo el mundo y también en Argentina. Pero ahora estamos en un momento distinto".
"Atravesamos un momento de desgaste a nivel local en el momento que llegamos al pico de la pandemia o nos estamos aproximando. Es una situación de tensión muy grande porque la gente, si bien apoya formalmente la cuarentena, en los hechos no los respeta como sería deseable. Eso obliga al Gobierno al endurecimiento de la cuarentena cuyo resultado está por verse", sostuvo el director de Poliarquía. "Atravesamos un momento de desgaste a nivel local en el momento que llegamos al pico de la pandemia o nos estamos aproximando. Es una situación de tensión muy grande porque la gente, si bien apoya formalmente la cuarentena, en los hechos no los respeta como sería deseable. Eso obliga al Gobierno al endurecimiento de la cuarentena cuyo resultado está por verse", sostuvo el director de Poliarquía.