Está trabada en los tribunales provinciales y no puede ser llevada a juicio oral y público una de las tantas causas judiciales que tienen como imputado por delitos de corrupción al ex intendente de Guaymallén, Luis Lobos, quien viene de ser desposeído de tres inmuebles ya que no demostró el origen del dinero con que los había adquirido.

Se trata del expediente denominado "Wanka SA". Aquí, la Unidad Fiscal de Delitos Económicos investiga el contrato de alquiler y los pagos con fondos públicos por el funcionamiento de una planta elaboradora de asfalto, de operarios y vehículos de la empresa privada cuyo titular es Rodolfo Nuñez.

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Además de Nuñez, en el expediente judicial a cargo de la fiscal Susana Muscianisi también están imputados Luis Lobos y el arquitecto Federico Sampieri, quien fuera secretario de Obras Públicas de Guaymallén durante la gestión del peronista.

El caso fue elevado a juicio oportunamente pero Nuñez y Sampieri plantearon la oposición de la elevación a juicio, una estrategia habitual no solo en las causas que tienen como imputado a Lobos sino en muchas otras que se tramitan en los tribunales provinciales.

Ahora, el freno radica en que la Justicia Penal debe fijar una audiencia específica, con día y hora deteminados, para tratar los argumentos de Nuñez y Sampieri para oponerse a que la causa sea ventilada en juicio oral y público.

Sin embargo, fuentes tribunalicias vaticinan que cuando las partes se vean las caras en la audiencia en cuestión, los imputados no presentarán argumento alguno, como ha ocurrido con muchas otras causas vinculadas a Luis Lobos. Como si fuera una estrategia que se aplica única y exclusivamente para ganar tiempo. Para demorar el tratamiento judicial de las causas.

Esta no es la única causa demorada que tiene como protagonista a Lobos. Hace un año y medio, en la Sala II de la Corte está pendiente de resolución la apelación a la condena a prisión que la Justicia le aplicó a él y a la ex pareja, Claudia Sgró, por fraude a la administración pública. Es decir, por quedarse con el dinero de falsos empleados municipales.

Musicianisi elevó a juicio el caso Wanka SA bajo la fuerte sospecha de que durante la gestión Lobos, la Municipalidad de Guaymallén pagó a la empresa privada y de manera irregular una fuerte suma de dinero por trabajos y materiales destinados al asfaltado de calles de ese departamento.

Pero con un punto llamativo: los fondos salían de las arcas de la comuna a pesar de que el plan de obras estipulaba que debían ser enviados por la cartera de Obras Públicas de la Nación a las municipalidades de provincias que formaran parte de un programa lanzado desde el Ejecutivo Nacional.

La cantidad de cuadras pavimentadas es otro de los temas bajo investigación: la Justicia también investigó si la empresa asfaltó la cantidad por la que Lobos pagó.