Poder Judicial

Norma Llatser prepara su desembarco en la Suprema Corte de Justicia

Norma Llatser, especialista en Derecho Laboral, jurará este jueves como jueza de la Corte. ¿Se ensancha la grieta entre radicales y peronistas?

A esta hora, Norma Llatser retoca su discurso para el jueves a la tarde, cuando asumirá como jueza de la politizada y dividida Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

Ya tiene todo listo Norma Llatser para ocupar el cargo y el despacho en el cuarto piso de los Tribunales que Pedro Llorente le dejó el viernes cuando se retiró -tras casi 38 años de carrera- para jubilarse a los 83 y poner fin a la histórica Corte de la democracia de la década del ´80.

Fotos familiares, plantas de interior, cajas con libros de Derecho y la cafetera eléctrica que es como una extensión de ella misma, son todos los bienes materiales que la especialista en el fuero Laboral cargará en el desembarco.

La Suprema Corte de Justicia y su complejo funcionamiento diario -atravesado de punta a punta por la política y las ideologías desde hace una década- son novedad para Norma Llatser (61), quien, para asumir, canceló unas vacaciones en el exterior, contratadas antes de ser convocada para integrarse al máximo tribunal.

Sin embargo, en febrero estuvo allí dos veces, cara a cara con sus futuros colegas, y pudo tomarle el pulso al máximo tribunal de Mendoza.

Norma Llatser y la grieta en el acto por Llorente

La última fue el viernes 28 de febrero, cuando Norma Llatser asistió como invitada al acto de despedida de su antecesor Llorente, que tuvo menos concurrencia institucional de lo esperado. Apenas un ex gobernador, Arturo Lafalla, siendo que Llorente trató con muchos más.

La ex camarista laboral fue ubicada por los organizadores en la primera fila, junto a las demás autoridades de la Corte. Quedó entre el ministro de la Corte Julio Gómez y la ministra de Seguridad, Mercedes Rus.

A su derecha, José Valerio y Teresa Day -dos de los protagonistas del ensanchamiento de la grieta cortesana-; la titular de la Defensa Pública, Cecilia Saint´André, y el procurador general, Alejandro Gullé.

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Norma Llatser, en la despedida de Pedro Llorente de la Corte, en primera fila con Mercedes Rus (Seguridad), Julio Gómez, José Valerio, Teresa Day, Cecilia Saint´André y Alejandro Gullé. Fotos: Prensa de la Suprema Corte

Norma Llatser, en la despedida de Pedro Llorente de la Corte, en primera fila con Mercedes Rus (Seguridad), Julio Gómez, José Valerio, Teresa Day, Cecilia Saint´André y Alejandro Gullé. Fotos: Prensa de la Suprema Corte

En el atril, Dalmiro Garay, el anfitrión. Y paremos de contar porque el resto del ala peronista, Mario Adaro y Omar Palermo, faltó por razones particulares. Más allá del feriado largo que estaba a punto de comenzar ¿fue otra consecuencia de la grieta entre radicales y peronistas?

Todo indica que sí porque, en la previa, nadie imaginó al palmirense Adaro y a Palermo aplaudiendo un discurso del gobernador radical Alfredo Cornejo en los mismísimos Tribunales, por más que fuera en contexto del adiós laboral del ultrarradical Llorente.

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Pedro Llorente recibe el reconocimiento de Alfredo Cornejo y Dalmiro Garay, en el acto de despedida.

Pedro Llorente recibe el reconocimiento de Alfredo Cornejo y Dalmiro Garay, en el acto de despedida.

Norma Llatser y la grieta en la Corte

A punto de integrarse a la Corte, la elegida por el gobernador para suceder a Llorente palpó, en vivo y en directo, que ganó la grieta. Sabido es que la relación entre Cornejo y los jueces Adaro y Palermo ha sido y es muy áspera, especialmente por fallos que en 2021 beneficiaron a sindicalistas estatales, como Roberto Macho y Raquel Blas.

Ése fue el punto de quiebre y el comienzo de la reforma del funcionamiento de la Corte, que eliminó -al menos en la ley- el reparto de causas por Salas. En la Segunda, Palermo y Adaro trataban asuntos penales y laborales casi con exclusividad.

Está claro que el primer mandatario eligió a Norma Llatser para quitarle poder a la dupla Adaro-Palermo al momento de tratar sentencias de la Corte en materia Laboral. Y acaso el inminente arribo de la magistrada a la Corte también haya sido otro motivo para que el ala peronista se ausentara el viernes del acto institucional.

Desayuno en la Corte

La primera vez de Norma Llatser con sus futuros colegas de la Corte data de comienzos de febrero, a poco de la vuelta al trabajo de la Justicia tras la feria de enero.

Fue en el salón de Acuerdos, en el cuarto piso de los Tribunales. Café para todos. Besos en la mejilla y sonrisas. Saludos de bienvenida y cordialidad por doquier.

Todos la conocían y ella los conocía a todos. Pero en otro rol. Como camarista de la Justicia Laboral. Y en otra relación: ellos, los integrantes de un Tribunal superior que durante años trató alguna de sus sentencias de la Segunda Cámara del Trabajo en fase de apelación.

Aquel juego de Tribunal revisor y jueza de fallos revisables terminó.

El jueves, en la Corte comenzará otro juego. Más poderoso. Distinto. Y con cartas nuevas para Norma Llatser.