“Va a haber quilombo, obviamente”, dicen en Casa de Gobierno. Esperan que no demasiado, no excesivo; pero sí con movilización fuerte, sí mucha gente (no se animan a pronosticar cuánta) y sí con algo de dudas en torno a si la sesión legislativa podrá hacerse normalmente o no. Con todo lo que significaría eso. Además, hubo frenéticos intentos para desactivar una contramarcha “a favor” que temen termine mal.
En el Ejecutivo tienen mucha información de lo que pasa en las redes. La cantidad de comentarios es una advertencia. “Avisan que van a ser violentos y avisan también que no se van a quedar en la plaza”, según lo que fue cayendo en los despachos de los funcionarios. De verdad que no saben cuánta gente puede venir; y la intención, contraria al ánimo de los manifestantes, es que todos queden adentro de la Plaza Independencia. Que no se acerquen a la vereda del Senado. ¿Podrán?
Lo tienen contado: en la plaza entran 20.000 personas. Dato obtenido de la gran movilización por los fondos de la universidad pública del año pasado. No esperan ese número, desde luego. Pero es la respuesta a algo que se planteó en los pasillos oficiales entre semana, antes de hacer el anuncio. ¿Es posible contenerlos a todos ahí? En teoría sí. Aunque preocupa cómo quede de operativo calle Chile, que tiene la entrada y salida del hotel. Tanto para autos como para personas.
A esa primera marcha universitaria contra el gobierno de Milei la comparan constantemente con esto que viene, pero en el oficialismo saben que será muy diferente: aquella expresión estaba llena de aliados de Cambia Mendoza... y hasta de sus propios funcionarios, alegremente caminando entre los estudiantes. De hecho, la cúpula de la UNCuyo había coordinado buena parte de lo que ocurrió y el diálogo entre gremios y el Ejecutivo fue amplio. Lo que asoma para el martes es prácticamente lo contrario.
Hoy no está claro si hubo vasos comunicantes con los antimineros. Los indicios indican que el nexo fue cero y a algunos los preocupa. El equipo de Ulpiano Suarez sugirió entablar una instancia de charla con algunos referentes para saber, más o menos, qué se viene y poder pactar acuerdos básicos. También, desde la cúpula del Cuarto Piso les pidieron a los “promineros” que no se les ocurra ir a marchar. Lo mismo a la UOCRA, según dicen. A Jimena Latorre, que tiene más contacto, le solicitaron que hiciera de mediadora para fortalecer el mensaje.
“Si se cruzaran, puede ser una batalla campal”, dijo con pesadumbre una fuente.
¿Qué sería el éxito del operativo? Que los senadores lleguen, voten y se vayan a sus casas intactos. Sin agravios desde la otra vereda sería mucho pedir. Y que, en la plaza, los manifestantes lleguen, canten, griten, se expresen como quieran y se vayan sin romper nada.
El Gobierno tiene 25 votos y le sobran para ganar en la sesión
Con solo un opositor votando por PSJ, el oficialismo ya podría reactivar San Jorge. El Senado está desde hace dos años 19 a 19 entre Cambia Mendoza y la vereda de enfrente y, esta vez, se especula con seis senadores de La Unión Mendocina que darían el permiso para explotar el cobre de la estancia Yalguaraz, en Uspallata.
Son Gabriel Pradines, Valentín González, Martín Rostand (hay una leve duda), Marcos Quattrini y Ariel Pringles. De hecho, algunos se reunieron el sábado a la mañana para terminar de delinear la sesión. En pocos días van a presentar otro proyecto, para elevar las regalías. Habrá que ver si el Gobierno quiere ir por la misma línea.
A ellos muy probablemente se agregue Armando Magistretti, del Partido Demócrata. El único “ganso” pidió más datos al oficialismo y planteó errores en cómo se llevó adelante la discusión pública del asunto minero, pero no daría una sorpresa restando su voto. Flavia Manoni ya se decidió y votará negativo. Entre otras cosas, porque pide ampliar el estudio “Base Cero” sobre la población de la zona. Hay una mínima chance de que se abstenga. Germán Vicchi está a favor, pero no estará presente en la sesión por asuntos personales. De hecho, había pedido la posposición, que el Gobierno desde luego no quiso.
Con esos seis se llega a 25 y pueden ser más si se suma alguna sorpresa desde el justicialismo, aunque es difícil que pase. La chance está en Alejandra Barro, de Malargüe, que todavía no garantiza el “no”.
El video del policía
A propósito de lo que puede pasar afuera, algunas entidades antimineras y parte de la política agitaron la semana y trajeron a la luz el video de un evento ocurrido dos meses atrás.
El viernes se difundieron las imágenes de un policía pegándole una patada en el piso a un manifestante -se cree que antiminero- al que, junto con otros tres efectivos, arrastran adentro de la Legislatura. El material surge de la bodycam de un oficial que participa de la acción. Son las cámaras que llevan fijas en el pecho casi todos los miembros de Seguridad en Mendoza y sirven para casos como este.
El material lo presentó voluntariamente el propio ministerio. No a la prensa, sino a la Justicia. Y no corresponde a la marcha de esta semana (como algunos pensaron), sino a una ocurrida el jueves 23 de octubre a la noche. Es un empleado de la UCAR, la Unidad Ciclística de Acción Rápida. “Somos tan represivos que custodiamos la marcha con bicipolicías”, lanzan con ironía desde el Gobierno.
Lo cierto es que el efectivo parece haberse excedido en una patada que le pega en el piso al hombre. Lo admiten los mismos funcionarios en diálogo con Diario UNO. Pero no hay, aseguran, ninguna otra irregularidad en lo que se observa. El arrastre hacia adentro, por ejemplo. “Es parte de una sujeción”, remarcan.
De cualquier manera, ya hay una causa penal y un sumario administrativo contra el oficial. La causa la tiene la fiscal Virginia Rumbo con el expediente 113748/25 de la UFI de Violencia Institucional. El sumario es el 8.548.993 en la Inspección General de Seguridad, según supo este medio. Y el hombre ya tiene abogada defensora, que es la que suele defender a los policías de la provincia: Susana Soletti.
PSJ avanza en el financiamiento externo
“Cobre y Malbec”. Dicen que es la frase que Cornejo ha difundido para expresar el perfil industrial de una nueva etapa para Mendoza. En declaraciones a medios de Buenos Aires, la rescató Luis Lucero, el secretario de minería de Javier Milei. Hebe Casado se reunió con él esta semana en Buenos Aires y el funcionario, como buena parte de la “Argentina minera”, está con los ojos en Mendoza.
Es cierto que hubo un anuncio que le restó algo de protagonismo al cobre local por estos días. Se hizo público que Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, será reactivada para 2028. Diez años después de lo que parecía su cese definitivo.
En PSJ la cosa avanza como si ya tuvieran el sí. No solo están buscando personal jerárquico y avanzan con las empresas que harán la ingeniería de detalle y factibilización del proyecto, sino que ya tienen algo encaminado el financiamiento externo. Para mediados de 2026 podrían tenerlo cerrado. Sería con un organismo financiero de alto nivel, pero ya rigen acuerdos de confidencialidad. Ese acortamiento de curvas para la firma haría que la compra y llegada de la maquinaria se dé antes de septiembre.
A eso se suma algo que se llama una etapa llamada de “factibilización energética”, que lo que hace es planificar cómo será la llegada de energía hacia la mina, de acuerdo a todo lo que necesite. Con esos pasos cumplidos -incluso antes de los tiempos que se habían trazado-, más o menos a principios del 2027 ya habría una mina de cobre funcionando a pleno en Mendoza.
Pero primero lo primero. El martes a las 10 de la mañana se vota en la legislatura. Ojalá, en paz.








